Víctor Corcoba Herrero

Orientaciones desacertadas (II)

En consecuencia, si fundamental es hacer las paces con la naturaleza, no menos esencial es también rehacerse con el gusto de reconocer que todos somos necesarios, lo que nos requiere de una cultura de servicio hacia los más débiles, y no orientada al beneficio de los que tienen poder, como hasta ahora ha venido sucediendo.

Contextos educativos (I)

Lo significativo de reunirse y unirse, precisamente lo que genera es un entusiasmo que nos vuelve a la vida y, además, nos da savia; pues es el encuentro entre análogos, lo que verdaderamente nos hace crecer y sensibilizarnos.

En camino siempre (II)

Hagamos que todo sea más fácil, pues nuestra obligación es dar rayos de luz, jamás tinieblas, que nos pongan en la maleza y nos recluyan en el camino de la enemistad; puesto que una vida sin amigos, es como un largo transitar en soledad, y esto no conduce a la gloria de sentirnos satisfechos.Sin embargo, cuando ponemos valor en las cosas conjuntas y perseveramos en la valía del buen conducir y reconducir de comportamientos, la eternidad es nuestra, ya que todo acaba enterneciéndose; y, con la ternura, también cualquiera termina sometiéndose.

Romper esquemas

No olvidemos, que la memoria es el guardián del juicio, algo esencial en este tiempo para dilucidar esa información fiable, que es la que nos pone en sintonía con los mandatos benignos.

Detesto la vulgaridad. Necesitamos abrirnos al orbe

También carecemos de entusiasmo real, como agentes de cambio activo que somos, dispuestos a promover otras metodologías de trabajo y del mercado laboral en general, encaminado a una protección más eficaz del medio ambiente, con sociedades sostenibles de bajo carbono y oportunidades de empleo decente para todos.No hay otra estrategia más compasiva que invertir en las personas, cuidando el propio hábitat en el que nos movemos; pues sí importante es apelar a la justicia social para acabar con la pobreza, sabiendo que todas nuestras miserias también confluyen en inmoralidades, que nos dejan sin alma.