La historia de Maixabel cautiva a los internos de la cárcel de Pamplona

Maixabel Lasa participa en un coloquio con los reclusos al termino de la proyección de la película "Maixabel" en la prisión de Pamplona, este domingo. EFE/ Jesús Diges
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Lasa experiencias vividas por Maixabel Lasa, viuda del político vasco asesinado por ETA Juan María Jáuregui, han cautivado este domingo a los internos de la prisión de Pamplona, donde se ha proyectado la película que narra sus encuentros con los miembros del comando que atentó contra su marido.


Los reclusos, entre los que no había presos de ETA, que han decidido no asistir a este acto, han acogido con un fuerte aplauso el final de la película "Maixabel", la undécima de la cineasta Icíar Bollaín, y no han dudado, en un coloquio posterior, en calificar a la viuda de Jáuregui como "campeona" o "madre coraje".


En este coloquio han participado Maixabel y Bollaín, acompañadas por el consejero de Justicia del Gobierno de Navarra, Eduardo Santos, quien hizo además de mediador en los encuentros que esta víctima del terrorismo mantuvo con los etarras del comando Ibon Etxezarreta y Luis Carrasco.


Los internos han asegurado haberse sentido emocionados por este largometraje, protagonizado por Blanca Portillo como Maixabel y por Luis Tosar como Ibon Etxezarreta, una cita que este sábado consiguió el Premio Irizar del Cine Vasco, entregado en la gala de clausura del 69 Festival de san Sebastián.


"Me ha impresionado mucho" la proyección en una cárcel de esta película, que "espero que os haya servido para algo", ha comentado a los presos Maixabel, quien ha ido respondiendo a las preguntas que le formulaban los internos.


Los presos han ido tomando la palabra para calificar a Maixabel como "una mujer muy fuerte", una "campeona" y una "madre coraje". Ella les ha respondido afirmando que tiene una hija y tres nietos, a los que en algún momento habrá que explicarles "lo que pasó con el aitona" y lo harán "de la mejor forma posible" y "sin que haya odio por medio".


"Al final tienes que vivir, y para vivir el odio es lo peor que puedas tener", ha asegurado Maixabel, a la que un preso le ha agradecido "creer en las segundas oportunidades". Ella le ha respondido afirmando que esa "actitud dialogante" es lo que había aprendido "de toda la vida" de Juan María Jáuregui, que era "un defensor de todos los derechos humanos".


A los encuentros con los etarras, enmarcados en la justicia restaurativa impulsada desde 2011 desde la llamada "Vía Nanclares", acudió "simplemente porque creía firmemente que una persona puede cambiar", ha apuntado.


Uno de los reclusos ha querido saber si en algún momento pensó en pagar a los asesinos de su marido "con la misma moneda" y ella ha resaltado: "No se me ha pasado por la cabeza en ningún momento".


"Si a mí me hubiera pasado una cosa así, yo me hubiera vengado", ha reconocido otro de los reclusos.


Un preso, que ha afirmado ser hijo de una víctima de ETA, le ha preguntado si su hija ha perdonado a los asesinos; "eso se lo tendríamos que preguntar a ella", ha contestado Maixabel.


Sin embargo, ha destacado que su hija le "entiende perfectamente" y cree que "no le parece mal que haya hecho lo que he hecho" en los últimos años. "Todos mis respetos hacia usted", le ha comentado otro de los presos.

La historia de Maixabel cautiva a los internos de la cárcel de Pamplona