NADA HA CAMBIADO, TODO VA A PEOR

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Si miramos a nuestro alrededor vemos lo que el sistema depredador intenta invisibilizar: la violencia institucional, clasista y racista, que quiere taparse con la excusa de la crisis. No hay alternativa, sí diferentes agresores, y uno común; la banca. Los empresarios explotadores, las multinacionales criminales, los paraísos fiscales, los políticos corruptos…, los dueños, en definitiva, de este sistema económico que quieren pasar por encima de nuestras vidas.
Imagínense, piensen, figúrense, supongan... Sé que no es fácil, pero, ¿qué sentirían si un día cualquiera pasean tranquilamente por la calle y son abordados por la policía, les revisan su bolso o mochila, registran sus pertenencias, les cachean, les amenazan frente a la gente que por allí pasa?, ¿o a sus hijos o hijas?
¿Qué sentirían si al solicitar su documento de identidad se les deniega y deben recorrer un largo camino para recurrir, previo pago de sanciones económicas inasumibles…?
Imagínense qué sentirían si les llegase una orden de expulsión. Sin sin duda, desprotegidos y criminalizados. Tan desprotegidos que, incluso quienes quisiesen echarles una mano, correrían el riesgo de entrar en prisión. ¿Y si fuesen llevados a un Centro de Detención de Extranjeros? Una detención arbitraria; cuando a uno le deniegan la residencia no es un delincuente y, sin embargo, es tratado como tal.
Figúrense que son despedidos de un trabajo  por su manera de hablar, por ser inmigrantes. O que sufren una agresión racista. O que escuchan: “No sé para qué vienen estos inmigrantes de m… Todos los inmigrantes deberían estar muertos”.
Supongan ustedes que sus hijos sufren discriminación en la escuela, por ser hijos de inmigrantes. Y que el centro escolar no toma medidas.
Figúrense  que mañana, al enfermar y acudir a su centro de salud, con su tarjeta de siempre, alguien les dice que esa tarjeta ya no vale;que no tienen derecho  a la atención médica. Después,  además, lean en la prensa que, durante años, han abusado de ese derecho…
El miedo a  no  tener papeles mata. Por eso “Yo sí, Sanidad Universal” exige la derogación del Decreto Ley que expulsa de la sanidad a los más vulnerables.
Imagínense, piensen, figúrense, supongan… Hay alternativas: “Solo podemos considerar nuestro sistema democrático si garantizamos los derechos sociales de los más vulnerables”, puntualiza Miguel  Fernández, de “Foro de Inmigración”.
Entiendo que las políticas de austeridad hayan generado una mayor vulnerabilidad en la sociedad, y que los recortes en servicios de bienestar social ya han llegado a todos.
Las autoridades ignoran los abusos y violaciones de los derechos humanos de las personas inmigrantes. ¿Cómo es esto posible, cuando miles de jóvenes españoles están saliendo de sus fronteras…?
A ver si, de una vez, se enteran y actúan en consecuencia. ¿Cómo exigirán ellos sus derechos si se da el caso de que su propio país los deniega?
Hay alternativas. El compromiso con los vínculos de apoyo mutuo entre las personas autóctonas y migrantes luchando juntas por la justicia, la igualdad y la dignidad a la que todos los seres humanos tenemos derecho.
“Desde siempre, las mariposas y las golondrinas y los flamencos vuelan huyendo del frío, año tras año, y nadan las ballenas en busca de otro mar y los salmones y las truchas en busca de sus ríos. Ellos viajan miles de leguas, por los libres caminos del aire y del agua. No son libres, en cambio, los caminos de éxodo humano en inmensas caravanas, marchan los fugitivos de la vida imposible, desde el sur hacia el norte y desde el sol naciente hacia el poniente. Les han robado su lugar en el mundo. Han sido despojados de sus trabajos y sus tierras. Muchos huyen de las guerras, pero muchos más huyen de los salarios exterminados y de los suelos arrasados. Los naúfragos de la globalización peregrinan inventando caminos, queriendo casa, golpeando puertas…” (Eduardo Galeano).

NADA HA CAMBIADO, TODO VA A PEOR