Ferrol, un plató cinematográfico al aire libre

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El entorno pasaijístico de Ferrolterra y sus instalaciones e infraestructuras relacionadas con el mundo naval y militar han convertido a la comarca en el perfecto escenario cinematográfico para algunas películas nacionales e incluso internacionales. La aparición más reciente todavía puede verse estos días en la serie “Al final del camino” que produce Televisión Española y Televisión de Galicia.
El castillo de San Felipe fue el elegido en esta ocasión para recrear una fortaleza medieval de Toledo en esta miniserie de ocho capítulos que relata la construcción de la catedral de Santiago y el inicio de la peregrinación a Compostela. El rodaje se llevó a cabo durante casi una semana el pasado verano, a finales del mes de julio y contó con la participación de 300 personas implicadas en la producción. El patio de armas del complejo ya ha sido escenario de algunos de los más sangrientos combates entre moros y cristianos. 
Unos meses antes, en febrero, también las inmediaciones del castillo de San Felipe y la base Naval de A Graña sirvieron de plató para el rodaje de algunas escenas de “22 Ángeles”, una historia basada en la novela de Almudena Arteaga “Ángeles Custodios”, que cuenta como en 1803 una expedición partió del puerto de A Coruña hacia América para llevar la vacuna de la viruela inoculada en brazos de niños huérfanos. La película fue estrenada con diciembre del pasado año en TVE.
Sin embargo, el largometraje más recordado por los vecinos de la comarca, por tratarse de una producción americana rodada por uno de los más grandes directores de todos los tiempos, Roman Polansky, es “La muerte y la doncella”. El filme, protagonizado por Sigourney Weaver y Ben Kingsley en 1994, ambientó algunas de sus más trascendentales escenas en el entorno de A Frouxeira, en Valdoviño. La película contaba la historia de una víctima de los militares pinochetistas que, después de 15 años, cree reconocer a uno de sus torturadores. 
El director polaco encontró en los acantilados de Meirás el lugar perfecto para rodar la gran escena final, desgarradora y cruda, y que debía evocar un recóndito paraje de la costa chilena. 
Muchas fueron las anécdotas que quedaron de aquellas jornadas hollywodienses en la zona, como la intervención de los bomberos de Ferrol para recrear una lluvia necesaria en el sobrio ambiente que exigía el dramatismo de la escena, pero inexistente en una primavera más bien seca, o el exceso de curiosidad de los vecinos de la zona, que dificultaron las tareas de grabación los primeros días.

entorno naval
El cine nacional, especialmente durante la dictadura franquista, también contó con Ferrol en alguna de sus películas, gran parte de ellas vinculadas con el ambiente naval o militar. La primera de ellas fue “El crucero Baleares”, un film de 1941 dirigido por Enrique del Campo. 
A bordo del crucero “Canarias” –gemelo del Baleares– se rodaron varias escenas sobre la historia de este buque hundido en el Mediterráneo, en una de las contiendas de la Guerra Civil española. 
Aunque la producción y el guión superaron la censura, la película no fue del agrado de los altos mandos de la Marina, que dieron órdenes de destruir la cinta pocos días antes de su estreno en el cine Avenida de Madrid. Según algunos relatos de la época, la trama no resultó lo suficientemente épica para las autoridades de la Armada y el Gabinete de Censura se vio obligado a suspender las proyecciones públicas. Este mismo buque de guerra sirvió al director Ramón Quadreny para rodar en Ferrol, en 1940, algunas escenas de la película “Muñequita”, interpretada por Josita Hernán y Rafael Durán. 
Incluso el propio Francisco Franco contribuyó a la aparición de Ferrol en una de las más icónicas películas de la época, “Raza” (1941). El dictador, metido a guionista bajo el pseudónimo de Jaime de Andrade, relató una historia mitad autobiográfica, mitad delirios de grandeza, sobre el capitán de navío Pedro de Churruca en el contexto de la guerra cubana de independencia. En el buque escuela “Galatea”, con base en Ferrol durante toda su existencia, se grabaron diversas escenas, así como exteriores en el entorno de la ría.
La figura de Franco también protagonizó otro de los largometrajes que usan Ferrol como escenario. Se trata de “Espérame en el cielo”, del celebérrimo Antonio Mercero, que planteaba una situación imaginaria en la que el dictador contaba con un doble para los momentos de peligro. Pepe Soriano, un actor argentino, dio vida a Franco en la pantalla y fue a bordo del yate “Azor” donde se rodaron tres secuencias, aunque también se contó con la lancha de Mugardos como vehículo de apoyo para grabar algunas tomas. Todo eso ocurrió en julio de 1987.
Una de las más recientes producciones del cine español que pisó Ferrol fue “Divertimento”, de José García Hernández. Este thriller psicológico, que contó con el duelo interpretativo entre Federico Luppi y Paco Rabal, se grabó casi íntegramente en el teatro Jofre de Ferrol en marzo del año 2000. 
También en pleno centro de A Magdalena, en 1975, rodó el director Joaquín Romero algunas escenas de “El clan de los nazarenos”. La  calle Real fue el escenario un atraco a una joyería y, posteriormente, de una espectacular fuga en coche hasta la plaza de Armas.

Ferrol, un plató cinematográfico al aire libre