La avispa velutina, también llamada asesina, ya llegó a la comarca de Ferrol

Diario de Ferrol-9999-99-99-999-16de1b34
|

El avance de la avispa velutina, también llamada asiática o asesina, parece imparable. Cedeira y Viveiro son las zonas en las que hay una mayor concentración de nidos de esta especie invasora, pero en la comarca de Ferrol ya comienzan a verse los primeros ejemplares.
De hecho, apicultores de Cabanas y Mugardos ya lograron capturar varias avispas velutinas  y en la ventana de un edificio del centro de Ferrol apareció ayer un ejemplar muerto.
Según el presidente de la Casa do Mel de Goente, Manuel Ferreira, estas apariciones puntuales hacen presagiar que el próximo verano será esta zona la que se plague de nidos de velutinas.
De ahí la importancia de que la administración ponga en marcha un plan de choque que permita hacer frente a un problema que afecta especialmente a los apicultores, porque esta especie es una gran depredadora de abejas –suponen el 80% de su alimentación–, pero también acaba con la fruta, además de representar un peligro para la población en general, porque el veneno de su picadura equivale a entre seis y diez veces el de una avispa autóctona o una abeja.
Según Ferreira, el protocolo que tiene en marcha la Xunta actualmente resulta insuficiente e incluso ineficaz, puesto que se limita a la retirada de nidos durante la jornada diurna y, al parecer, la empresa Tragsa, encargada de ese cometido, últimamente ya no está atendiendo algunas de las llamadas que recibe, porque deja a los comunicantes telefónicos a la espera hasta que se cansan y cuelgan.
El presidente de la Casa do Mel de Goente asegura que la solución pasa por realizar la retirada de nidos a primeras horas de la noche o de madrugada, para evitar que las avispas se dispersen y se reagrupen en dos o tres asentamientos más pequeños.
En la zona de Cedeira  hay más de una veintena de nidos localizados, pero puede haber muchos más, ya que a simple vista son difíciles de ver, por lo que los apicultores utilizan prismáticos para descubrirlos, encontrándose con la sorpresa de que en algún eucalipto alto incluso hay dos en un mismo árbol.
Según Manuel Ferreira, en las últimas semanas Tragsa solo intervino en la zona de Viveiro, a causa de la romería de O Naseiro, para evitar que las avispas asiáticas atacasen a los participantes en el evento.
Mientras tanto, en la zona de Cedeira son los propios apicultores los que se encargan de erradicar los nidos de velutina, para lo que disponen de un camión con cesta propiedad del Concello, pero, aun así, no pueden acceder a los que están en los eucaliptos más altos.
Esta tarea conlleva un gran riesgo, ya que los trajes de protección habituales de los apicultores no resultan operativos, porque el aguijón de la avispa asiática, que mide seis milimetros, traspasa la tela y puede llegar a la piel. Al verse atacados, estos ejemplares también pueden disparar el veneno a la cara, con el consiguiente peligro de que entre en los ojos.
Otra de las medidas utilizadas por los apicultores es la colocación de trampas caseras –también las hay de fábrica, pero, al parecer, resultan muy caras–, consistentes en una botella de plástico cortada en la que se deposita una mezcla a base de cerveza negra, vino blanco y licor de arándanos, en la que quedan atrapadas. Este compuesto no representa ningún peligro para las abejas, porque no van al alcohol.
Con una de estas trampas un apicultor de San Martiño do Porto, en el municipio de Cabanas, capturó varios ejemplares, además de ver algunos más cerca de sus colmenas.
Otro vecino de Mugardos acabó con otras dos velutinas, una con una trampa y la segunda con un matamoscas.
Lo que ya no resulta habitual es encontrarse con uno de estos ejemplares en la ciudad, pero si ocurrió. Ayer apareció uno muerto en la ventana de una galería de la calle Lugo, en pleno casco urbano de Ferrol.
Según la información facilitada por el presidente de la Casa do Mel de Goente, esta especie invasora pasa el invierno escondida en los troncos de los árboles y al llegar la primavera comienza a desplegarse y multiplicarse, construyendo sus nidos en los lugares colonizados al final del verano anterior.

La avispa velutina, también llamada asesina, ya llegó a la comarca de Ferrol