El embalse de abastecimiento de As Forcadas llega al otoño por debajo del 70% de su capacidad

El embalse de abastecimiento de As Forcadas llega al otoño por debajo del 70% de su capacidad
La proliferación de cianobacterias da al agua un aspecto verdoso y puede producir malos olores I E.C.

El verano tardío que vive la comarca tiene su reflejo en la situación del embalse de As Forcadas, que abastece para el consumo a Ferrol, Narón, Fene, Neda, Mugardos, Ares y Valdoviño (donde se ubica). En las últimas semanas ha bajado el volumen almacenado en esta infraestructura. Los datos más recientes facilitados por Augas de Galicia indican que, con fecha de 2 de octubre, se encontraba al 65,85% de ocupación, con 6,51 hectómetros cúbicos.


Se trata de una cifra que está por encima de la media gallega para los embalses de abastecimiento (que es del 64,44%) y del total de la Demarcación Galicia-Costa en donde, sumando también las masas de agua con aprovechamiento industrial (como las presas en el Eume), se registra un  57,80%. También es mejor la situación de As Forcadas este año que en 2022 a esta misma altura del otoño. Entonces, con fecha del 3 de octubre, la ocupación estaba por debajo del 60% (un 59,68%).


En la actualidad está declarada la situación de sequía prolongada, desde el 7 de agosto, desde el río Mero a Ferrol y desde el Mera hasta Ribadeo. Esta declaración tiene que ver con la disminución de las precipitaciones y de los aportes habituales. No hay en esta zona, sin embargo, escasez, que tiene relación con la reducción temporal del agua disponible y que puede poner en peligro la atención a las demandas asociadas a los diferentes usos socioeconómicos. En esta situación sí están áreas como la unidad territorial 11, que abarca el río Mero, Arteixo y la costa de A Coruña, para la que se ha declarado alerta o escasez severa. En prealerta o escasez moderada están el Lérez y la ría de Pontevedra; Río Grande, Ría de Camariñas y costa de A Coruña hasta el Anllóns; el río Anllóns y la costa coruñesa hasta el límite de Arteixo; y el subsistema de Baiona (río Verdugo, ría de Vigo y ría de Baiona).

 

 

Eume


Los embalses de As Pontes, de uso hidroeléctrico, tienen situaciones dispares. El de A Ribeira está al 55,34% de su capacidad (18,13 hectómetros cúbicos) y el del Eume, el segundo con mayor volumen de Galicia, un 71,88% (88,41 hectómetros cúbicos).


La media de las masas de agua con estos fines industriales es de 57,11%, por lo que el primero estaría por debajo y el segundo, muy por encima de esa cifra. 


El año pasado, a estas alturas, la situación era similar, aunque con menos agua que en la actualidad, puesto que entonces registraban un 49,18% y un 70,02%, respectivamente.

 

 

Cianobacterias


Lo que no cambia de un año para otro es la alerta por cianobacterias del embalse de As Forcadas. Está en vigor desde el 17 de marzo de 2021, según los datos de la Plataforma Galega de Información Ambiental, de manera que ya no se recupera en invierno, como hacía antes, de la proliferación de estos microorganismos con características similares a las de las algas microscópicas, ya que pueden hacer la fotosíntesis. Su vigilancia es necesaria puesto que son capaces de producir toxinas para el hombre (se extrema también la vigilancia en las plantas potabilizadoras, preparadas para estos episodios).


La proliferación de cianobacterias se da principalmente en masas de agua de zonas templadas, en verano, favorecidas por la luz y la temperatura, en embalses con poco movimiento y alto contenido en nutrientes (nitrógeno y fósforo). Tiene como consecuencia malos olores, mal aspecto y efectos negativos sobre la flora y la fauna.

 

 

Arroyo en Vilarrube


Además de en el embalse de As Forcadas, se hacen mediciones en el arroyo que desemboca en Vilarrube. En esta zona no está recomendado el baño por la proliferación de cianobacterias. 


En la actualidad está en un nivel 2 de riesgo, en el que, según la Dirección Xeral de Saúde Pública, la posibilidad de aparición de efectos adversos sobre la salud a corto plazo (irritación de la piel, molestias gastrointestinales) se ve aumentada.

El embalse de abastecimiento de As Forcadas llega al otoño por debajo del 70% de su capacidad

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