Canido y Pontedeume celebraron la fiesta de la primavera bajo la tradición de Os Maios

Maios en Pontedeume, que incluyeron un desfile y exposición de los conos florales, y en Canido, donde comienza a engalanarse el barrio para las fiestas de toda la semana | jorge meis

Aunque el sol no quiso brillar como el día anterior, el mes de mayo comenzó con fiesta y flores para conmemorar la primavera en la celebración de Os Maios.

Canido y Pontedeume fueron ayer los puntos más visitados para vivir estos eventos, que se recuperan, con mucha intensidad, tras la pandemia.

En Canido todavía se está con los primeros pasos de los grandes festejos, ya que durarán toda la semana. Más allá de los engalanamientos con flores, este barrio ferrolano aprovechó la festividad de ayer para llenar de actividad la jornada.

Durante todo el día fue un ir y venir de gente, con gustos diversos que se dirigían a uno u otro evento. Y es que desde primeras horas se podía acudir al mercado popular, en la plaza Fernando Miramontes; la feria del disco, en el centro cívico o al Toldo da Tafona. Más allá de pasear y adquirir algún producto de los muchos que estuvieron la venta, las actividades culturales también ocuparon toda la jornada. Conciertos y “pinchadas” en la feria del disco, pesentaciones de libros como el de “Suso Bahamonde. A canción libre e comprometida dun pobo” de Fernnado F. Riego, sesión vermú con el grupo local “Transfussions”, foliada, música y baile tradicional por las calles y plaza de O Cruceiro o juegos y talleres, entre otras actividades lúdicas en el parque Antón Varela hicieron de Canido el epicentro de la actividad del día.



Flores


Ya en Pontedeume, la fiesta se centró en lo más tradicional la confección de figuras de flores que se montaron con otros adornos frutales y alimenticios formando los tradicionales conos de gran colorido que fueron portados en un desfile.

Aunque desde por la mañana se trabajó en la elaboración de los maios, con los niños como principales protagonistas, por la tarde se expusieron al público todos los monumentos florales en los Jardines de Lombardero.

Desde allí partió un recorrido con los “levadores dos maios” que portaron los tronos florales hasta la Alameda de Rajoy, donde quedaron expuestos para el público y se entregaron detalles a los participantes así como premios a los calificados como mejores de entre todos, con categorías para los "Maios pequenos", con medidas de hasta 75 centímetros de altura, 60 de ancho y 90 de largo y los "Maios grandes", para el de mayor tamaño.

Las coplas, con música y letra, animaron la jornada. 

Canido y Pontedeume celebraron la fiesta de la primavera bajo la tradición de Os Maios

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