Pocas horas restan para que el reloj que marca la cuenta atrás para el inicio de temporada para el Balonmano Narón –este año patrocinado por Ojo de Nómada– llegue a cero. Un estreno que, además, y cual bomba de palenque que marca el inicio de la celebración, se producirá mañana sábado con un derbi en casa, en el pabellón Campo da Serra –20.15 horas–, ante el Dispesan Café Pontedeume.
“Un derbi siempre motiva. Llevo toda la vida jugándolos y además con el Pontedeume, que da gusto que haya dos equipos en la comarca que pueden competir a alto nivel. Es un orgullo también”, señala un Hugo Piñón que este año se enfundará el brazalete de capitán en un equipo con sentidas despedidas y calurosas bienvenidas.
“Este año nos ha dejado Ángel –Eimil–, que era nuestro capitán, nuestro mejor jugador y es una baja muy importante. Pero nosotros queremos optar a lo mismo”, cuenta este balonmanista trotamundos, y que ya sabe los que es jugar en pistas de Francia, Escocia, Italia, Malta y Polonia. Y lo mismo para Piñón es lo que llevan haciendo en las tres últimas temporadas: pelear por volver a colocar a Narón en la máxima categoría gallega de la disciplina.
“Desde que tuvimos la fusión del Ferrolterra y Narón nos ha ido muy bien. El primer año ya hubo ascenso. El segundo, en Primera, tuvimos muy mala suerte, descendimos por poco. Y luego dos años seguidos jugando ‘final four’”, señala un Piñón que asimismo recuerda esos dolorosos cinco segundos que la pasada campaña los separaron de volver a estar entre los cuatro mejores, en su duelo ante el Sanxenxo.
Y si bien esto supuso un duro varapalo para los amarillos “el año pasado fue muy bueno. Se suponía que iba ser de transición, porque subían muchos chavales de la cantera y aún así fue muy bueno”, subraya este canterano del Tirso de Molina.
Ahora, pocos meses después de este golpe, los amarillos quieren volver a estar en cabeza y poder quitarse esa espina. Eso sí, un camino que recorrerán con prudencia. “Vamos a ir paso a paso. Queremos estar en el grupo de arriba –entre los cuatro mejores– y arañar todos los puntos posibles para estar en la ‘final 4’ porque al final es una lotería. Ninguno de los años el equipo que ha ascendido fue el que más alto quedó en la clasificación”, apunta este experimentado deportista de 38 años, cuya pasión por el balonmano le hace venir todos los fines de semana –y algún día por semana– a jugar con la elástica naronesa desde Asturias –en donde reside y tiene la suerte de entrenar con la Atlética Avilesina –.
No es el único que recorre kilómetros para estar en un club que consideran su casa, ya que tanto su portero Sito como el retornado Manu Portals llegan desde Madrid para formar con sus compañeros. “Hacen un esfuerzo gigante. Y significa que nos gusta mucho esto y también es un ejemplo para los chavales que vienen”, apunta Piñón, “si venimos aquí cada fin de semana es porque es nuestra casa, siempre nos han tratado de maravilla. La directiva hace que el jugador esté cómodo y se lo pase bien, pero sobre todo por el equipo que tenemos. No es ningún suplicio venir a entrenar cada día, es una alegría”.
Un buen ambiente que también viven las caras nuevas que llegan tanto desde abajo, desde la cantera, como de fuera, en los nombres de otro portero Alonso, el regreso del lateral Marcos Pombal –ambos del Novás y con el primero formando con las selecciones gallegas de base– y que “van a dar nivel”, y también la continuidad del asturiano Marcos una campaña más “es superimportante”, apunta un Piñón que se ve con cuerda para rato “mientras se me quieran aquí y pueda seguir aportando y ayudar. Me veo bien, soy supercompetitivo y por eso sigo jugando”.
El ferrolano es ahora referente de unas nuevas generaciones que en el Balonmano Narón “es lo que más nos gusta y lo que nos hace seguir vivos. Los sénior están tan implicados que la mayoría son entrenadores de base”, relata, realzando las cualidades de un deporte que “sin desmerecer al fútbol, baloncesto o rugby, hace compañerismo, es un deporte precioso. Nosotros tenemos las puertas abiertas a todos, porque somos una familia”, relata el jugador.
Subraya asimismo el buen trabajo que está realizando la Federación Galega con, por ejemplo, la Copa 5x5 Deputación Provincial da Coruña–Balonmán na Rúa, que recalará en Ferrol un año más. Un impulso para una disciplina que ha dado nombres como, precisamente, la canterana naronesa Alicia Fernández o el tirsista Iago Muíña, y cuya salud, para Piñón, está “mejor de lo que estuvo y parece que va a ir a mejor. Hay gente que quiere trabajar en ello. Hay brotes verdes”, sentencia entre risas.