El gobierno reconoce la baja ejecución presupuestaria, que compensará a finales de año

A Graña trasladó al Concello sus demandas | cedida
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La apertura del pleno ordinario al público trajo como resultado el regreso de las demandas “in situ”. Así, trabajadores municipales y vecinos de A Graña se pasaron por el pleno para dejar constancia de sus reclamaciones, vinculadas con su situación profesional y con la falta de aparcamientos en el barrio, respectivamente.


Así las cosas, los delegados de CSIF y CIG asistieron portando una pancarta para exigir una solución al problema del personal municipal. Acusan al alcalde, Ángel Mato, de hacer “caso omiso” a las diversas peticiones de reuniones y recuerdan que llevan meses solicitando que se los reciba y se dé una respuesta a la parálisis que indican que sufre el área de Recursos Humanos. Estos sindicatos critican el retraso en la toma de posesión de la Jefatura de Servicio y que mantengan vacante la de Sección. 

Reclaman la convocatoria de la Mesa para tratar la OPE (Oferta de Empleo Público) “tan necesaria non só no concello, senón tamén a nivel social” así como iniciar la RPT y la Carrera Profesional, entre otras cuestiones. También consideran urgente la convocatoria del Comité de Seguridade e Saúde para tratar los problemas de incumplimiento en materia covid tras la incorporación presencial al 100% o los incumplimientos de los requerimientos hechos por la Inspección de Traballo en varios centros de Traballo.


Por su parte, los vecinos de A Graña se concentraron en el hall del Palacio Municipal y posteriormente subieron al salón de plenos, donde mostraron cartelería reclamando aparcamientos y pidiendo que cesen las multas en el barrio, sin que se planteen alternativas para dejar sus vehículos.


Contenido

Ya en lo referente al contenido del pleno, el grado de ejecución presupuestaria centró gran parte del debate de ayer. El propio ejecutivo, a través de la concejala de Facenda, Mayte Deus, reconoció que los datos no son buenos y que no está orgullosa de los resultados, si bien la propia edil mostró su confianza en que la situación cambie con los resultados del último trimestre del año, ya que están en marcha y gestionándose contratos y obras que dejarán mejores resultados. Así las cosas, el grado de ejecución presupuestaria no supera el 32%, aunque mejora si no se tiene en cuenta el capítulo de inversiones aparejado al préstamo aprobado–la edil argumentó que el año pasado no existía este al no haber un presupuesto aprobado–. Los datos no convencieron tampoco a la oposición, que criticó los malos resultados, especialmente el grupo popular que hizo hicnapié, a través de la edil Martina Aneiros, en que “sólo se ha gastado un tercio del presupuesto" y quedan por consumir 70 millones de euros, por lo que insistió en que el presupuesto ha sido un "programa electoral" y no se ajusta a la realidad, por ser desproporcionado.


También se aprobaron en pleno más facturas de Urbaser –por el servicio de limpieza y recogida de residuos– por un importe de más de 173.000 euros. En este sentido, la edil de Facenda recordó que se están dando pequeños pasos para la contratación de este servicio, con la publicación en el DOG de la estructura de costes del contrato, algo que criticaron los grupos indicando que no se ha buscado un consenso a la hora de abordar el contrato más importante del Concello y para el que se necesita, obviamente, la aprobación plenaria por mayoría.


El pleno dio el visto bueno al reglamento de teleasistencia domiciliaria con el único apoyo del PP –en contra FeC y abstención del BNG–, que valoró la aceptación de muchas de sus enmiendas presentadas, mientras que BNG y FeC criticaron la “falta de diálogo” al no haber ningún cambio con respecto a la propuesta que ya llegó a pleno anteriormente y no haberse celebrado más comisiones sobre este asunto.

El gobierno reconoce la baja ejecución presupuestaria, que compensará a finales de año