Fernando García Cadiñanos | “Tenemos que transformar y rehacer una sociedad diferente a la de antes de la pandemia”

El nuevo obispo de la Diócesis, Fernando García Cadiñanos, en la calle Real de Ferrol | jorge meis
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El 4 de septiembre, Fernando García Cadiñanos era ordenado obispo en la catedral de Mondoñedo y tomaba posesión de la Diócesis de Mondoñedo-Ferrol. Cuando se conoció su nombramiento, el 1 de julio, ya se dirigió por vídeo a su futura comunidad y la comunicación directa, por medios telemáticos o en persona, con el tejido social de la ciudad ha sido continua desde su llegada.

¿Han sido semanas intensas?
Sí, son semanas de mucha actividad, sobre todo de querer conocer a las personas, y las realidades y las situaciones que siguen a las personas. Me voy reuniendo con los sacerdotes, es a lo que más tiempo dedico, y luego pues al mundo social, político, económico, la prensa, estas realidades que generan la vida de Ferrol y de parte de la Diócesis de Mondoñedo-Ferrol.

¿Son muy distintas las diócesis de Burgos y de Ferrol?
La realidad de la que vengo es muy diferente a la de Mondoñedo-Ferrol y, a su vez, creo que la de Mondoñedo-Ferrol también es muy plural. Yo voy viendo un ámbito más o menos urbano y un mundo rural; un mundo más de marina, de costa, con toda la idosincrasia que conlleva, y un mundo más de interior; y en ese sentido se entremezclan una pluralidad de realidades dentro de esta diócesis que a su vez es distinta a la de la que yo provengo, de Castilla.

Llega en un momento en el que parece que dejamos atrás la pandemia. ¿Qué papel tiene la iglesia en este mundo post-covid?
Yo creo que la pandemia no debe ser un punto que pasó en nuestra historia y que ya no nos tenemos que referir a ella, sino que realmente ha sido un momento de crisis, de mucha dificultad, en el que ha habido mucho sufrimiento; y sería tiempo perdido y habría mucho dolor que no se tendría en cuenta si nos olvidásemos de lo que allí hemos vivido y lo que allí hemos experimentado. Tenemos que rehacer muchas cuestiones, la pandemia ha evidenciado muchas carencias, también ha puesto sobre la mesa muchas posibilidades y creo que tenemos que transformar y rehacer una sociedad un tanto diferente a la que nos dimos antes de la pandemia.


Vengo a quedarme; con la actitud de estar y de enraizarme en
esta iglesia 



En su trayectoria y en sus intervenciones públicas la acción social, el trabajo con los pobres, con Cáritas, es continuo. ¿Ese enfoque va a marcar su trabajo aquí?
Yo entiendo que la Iglesia siempre tiene que estar cerca especialmente de los pobres. Ayer celebramos la jornada mundial de los pobres y nos recuerda esta realidad, entendida no solo en el sentido económico sino en el ámbito de la exclusión, de la vulnerabilidad, de la dependencia. Tiene que estar siempre muy presente en el actuar de la Iglesia. En la iglesia de Jesús los pobres tienen que estar muy presentes, no solo como objeto de nuestra acción, también hay unas claves evangélicas que no podemos olvidar.

¿De ahí el lema elegido para su escudo episcopal, “In omnibus caritas [En todo, caridad]”?
Yo creo que la caridad es el corazón del Evangelio, es el corazón del mensaje de Jesús y tiene que ser también el motor y la brújula que guíe el caminar de la Iglesia, como motor y como brújula.


Tras estas primeras semanas, ¿cuáles son los retos que se le presentan a la diócesis, qué dificultades encuentra?
Voy detectando muchas cosas, lagunas pero también muchas posibilidades. Descubro una iglesia que está muy viva, con un pasado muy comprometido, con muchas personas que han dedicado toda su vida y toda su entrega a la sociedad, a los demás. En cierta manera hay un Ferrol que ha sido configurado también por un compromiso eclesial muy fuerte, presente en muchas realidades, animando, reivindicando, acompañando luchas y dificultades. Descubrí una iglesia con un pasado y con un presente, en ese sentido, con un gran bagaje. Pero también veo lagunas, evidentemente. Una laguna viene dada yo diría por la pobreza, más bien la austeridad de medios de nuestra iglesia, en el sentido de que es una diócesis pequeña, no en cuanto a tamaño, sino sencilla y austera en cuanto a su realidad, con pocos recursos materiales, humanos y sociales para llevar a cabo la evangelización. Yo creo que el gran reto es crear comunidades, crear comunidades cristianas, que quieran vivir el Evangelio de Jesús, que se quieran comprometer en el medio de nuestra sociedad, que tengan una espiritualidad fuerte, que acojan a las personas que vengan. Es el gran reto porque cuando se tiene comunidad, las demás cuestiones se solucionan. Se soluciona el número de sacerdotes, la transmisión de la fe, el compromiso con los pobres. Es decir, un grupo de personas que vivan con ilusión, con fuerza, con energía el Evangelio y que atraigan y que contagien a la gente.


Hay un Ferrol que ha sido configurado también por un compromiso eclesial muy fuerte, animando y acompañando luchas 



Ha tenido ya encuentros con las cofradías. ¿Conocía la Semana Santa de Ferrol?
Pues la verdad es que no la conocía. Sí que he tenido posibilidad de diferentes encuentros con cofradías distintas. Veo que hay una gran alma cofrade en Ferrol, hay una gran pasión por lo que significa todo el bagaje de las cofradías y vengo también a acompañar. Han estado muy acogedoras, me han dado la bienvenida y me he sentido muy a gusto.

Un comentario que se le ha hecho, lo reconocía tras la ordenación, es que esperaban que fuese un obispo que durase tiempo.
Es un tema que no depende de mí, evidentemente, pero yo vengo a quedarme. Vengo con la actitud de estar y de enraizarme en esta iglesia. Es cierto que el anterior obispo, Luis Ángel, solo estuvo cuatro años, pero los anteriores han durado mucho tiempo, con lo cual es una percepción que prácticamente se refiere al último pero los demás han estado una estancia bastante amplia.

¿Qué tal va con el idioma?
Me está costando más pero con el tiempo intentaremos chapurrear algunas palabras. Cuando la gente habla lo acojo y lo recibo bien pero es verdad que me cuesta expresarme. 

Fernando García Cadiñanos | “Tenemos que transformar y rehacer una sociedad diferente a la de antes de la pandemia”