Abren expediente a tres trabajadores de la cárcel de Monterroso por el vídeo de internos tatuándose

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Instituciones Penitenciarias ha abierto expedientes disciplinarios a tres trabajadores de la cárcel de Monterroso (Lugo) por la grabación y posterior difusión de un vídeo en el que internos del centro se grabaron con teléfonos móviles mientras se tatuaban y tomaban pastillas.


Los tres empleados públicos, encargados de vigilancia interior en la prisión luguesa, estaban de turno en el momento de la difusión de los vídeos a través de las redes sociales a mediados del pasado mes de agosto.


En ellos se veía a los internos consumiendo pastillas, afilando un objeto o cómo realizaban un tatuaje con una máquina, mientras algunos de los presos ponían en cuestión que los funcionarios de la cárcel ejerzan las labores de vigilancia de forma adecuada.


"Dos módulos, uno con diez tíos y otro con otros diez, dos guardias, más la de la noche, cobrando mil y pico pavos, trabajan 48 horas seguidas y luego descansan el resto de la semana", relata en el vídeo la persona que porta el móvil.





Desde finales de agosto, tres trabajadores del centro permanecen expedientados por estos hechos. Con todo, fuentes de la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias consultadas por Europa Press han confirmado que la apertura de la investigación no ha acarreado la suspesión de empleo y sueldo al no incurrir en posibles hechos delictivos y ceñirse a cuestiones de índole administrativa.


Concentración de apoyo

Este miércoles, la Asociación Profesional de Funcionarios de Prisiones (APFP) ha convocado una concentración a las puertas del centro para manifestar su apoyo a los empleados expedientados y mostrar su rechazo a una medida que consideran "arbitraria" e "injusta".


En un comunicado, la asociación acusa a la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias de "actuar como la Santa Inquisición" a través de los servicios de inspección para "buscar una cabeza de turco que ofrecer como culpable" a la opinión pública.


Además, censura lo que entiende como un intento por "amedrentar" al colectivo "para que cese en su campaña de hacer público todo los que está aconteciendo en el interior de las prisiones y su nefasta gestión".


En este sentido, APFP cree los tres trabajadoes "sólo son culpables de estar trabajando" el día en que se difundieron los vídeos que, continúan, pudieron ser grabados en otro momento.


Así las cosas, el colectivo defiende la actuación de los empleados expedientados y del resto de la platilla de la cárcel de Monterroso, que "saca su trabajo adelante con gran diligencia" en un centro que cuenta "con 27 puestos vacantes que la administración no cubre".


Como muestra de ello, la asociación apunta que en Monterroso fueron incautados un número "similar" de móviles que en la cárcel de Teixeiro a pesar de que ésta cuenta con una población reclusa "cinco veces superior" a la del centro lugués. 



Abren expediente a tres trabajadores de la cárcel de Monterroso por el vídeo de internos tatuándose