Miramontes ya tiene su retrato en el salón de plenos y su plaza en el barrio de Canido

Un momento del acto público en la antigua Praza da Auga de Canido con el alcalde y otros miembros de la corporación | cedida
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La corporación ferrolana rindió ayer un sentido homenaje póstumo a quien fuera uno de los políticos con mayor trayectoria en el consistorio local, el líder sindicalista Francisco Miramontes, quien fuera concejal de Esquerda Unida y que será recordado por muchos por haber estado al frente del PCG en los tiempos más difíciles de la represión franquista, habiendo sido uno de los protagonistas en los hechos acontecidos el 10 de marzo de 1972 con los despidos en Bazán y las posteriores movilizaciones, intervenciones policiales y muerte de dos trabajadores. Unos hechos cuya fecha se conmemora cada año desde 2006 como el Día da Clase Obreira, por lo que supuso para los trabajadores cuya resistencia logró forzar la retirada policial. 


Lamentablemente Miramontes tuvo que hacer frente a numerosas detenciones, castigos y humillaciones. Por todo ello y también por su labor en la administración ferrolana nadie quiso dejar pasar ayer la ocasión para rendirle tributo. De hecho, la Plaza da Auga, desde ayer Plaza Fernando Miramontes, acogió a un nutrido grupo de familiares, amigos y miembros de la corporación municipal.


El acto arrancó en el Palacio Municipal donde se descubrió un retrato suyo, obra del pintor Andrés Gabarres, que permanecerá en la galería de alcaldes del Salón de Plenos, algo inusual pues en este espacio hasta la fecha solo se han expuesto retratos de alcaldes que lo fueron desde el período democrático y que se suma ahora su imagen, habida cuenta que se trata de una de las personas que en más ocasiones ejerció de alcalde accidental al frente de la corporación, algo que no han querido dejar pasar por alto los actuales responsables políticos tras aprobar por unanimidad conceder esta distinción Francisco Miramontes, que falleció el pasado mes de enero.


Nombre

Tras el acto íntimo del palacio municipal le sucedió otro de carácter público en Canido en la hasta ayer Praza da Auga y que ahora llevará el nombre de Fernando Miramotes. Allí mismo se descubrió una placa con su nombre. El alcalde, Ángel Mato, presidió el acto, en que también tomaron la palabra los exalcaldes Manuel Couce y Jorge Suárez. La hija del histórico sindicalista, Dolores Miramontes fue la encargada de cerrar el capítulo de intervenciones.


Mato destacó del homenajeado “que era unha grandísima persoa” que representaba “o mellor dos valores dunha xeración á que lle debemos tanto”. Asimismo, con respecto a colgar su retrato en la galería de alcaldes sin haberlo sido, el regidor apuntó que se trata “dunha excepción que se fai a unha persoa excepcional”.


Por su parte, Jorge Suárez, portavoz de Ferrol en Común, recordó que acto de homenaje responde “á unanimidade dos grupos políticos” y también recordó los momentos difíciles que paso Miramontes durante el franquismo “como moitos compañeiros pola súa militancia comunista”. Además, añadió que ya en democracia “traballou polo acordo e polo ben da cidade”.


En los mismos términos se expresó Couce Fraguela, que compartió equipo de gobierno con el homenajeado, al asegurar que “adicou a súa vida a servir a todos con ilusión e entusiasmo” y calificarlo como “unha referencia da esquerda en Galcia”. Todos ellos tuvieron palabras también para la viuda de Miramontes, Fina, asegurando que ella fue una figura indispensable para su trayectoria vital.


Su hija, Loli Miramontes, agradeció el homenaje y aseguró que de su padre siempre tendrán presentes sus “conceptos de xustiza e honra”. también recordó una de sus frases más repetidas, “Se hai unha tortilla,o xusto é repartila ente todos”. Al término del acto su propia mujer arropada por por el colectivo “Mulleres do 72” entonaron La Internacional.

Miramontes ya tiene su retrato en el salón de plenos y su plaza en el barrio de Canido