Exponav introduce a los jóvenes en el apasionante mundo de los archivos

Saray Diaz, Ainhoa Leal y Clara García, en el archivo de la Fundación | cedida
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Una vez finalizada la catalogación del fondo archivístico de Astano, la Fundación Exponav está trabajando en un nuevo proyecto, en este caso relacionado con la empresa Tecnor. En los últimos años, el Archivo de Exponav que dirige Ainhoa Leal Díaz, procedió a la descripción de planos de casi 22.000 buques construidos o diseñados en el astillero fenés y los puso a disposición de los interesados, que pueden consultarlos a través del gestor ATOM desde la propia web de la fundación (exponav.org).

En estos momentos, en el Archivo se está iniciando un trabajo similar con los fondos de la empresa Ingeniería y Servicios Tecnor, S.L., fundada en Ferrol en 1964 y absorbida por Ghenova en 2010. Tecnor se dedicaba a la realización de estudios, proyectos, inspecciones y asesoramientos técnico-económicos relacionados con la ingeniería naval, civil e industrial, el sector de Defensa y los servicios informáticos, y contó en su momento con importantes reconocimientos a nivel autonómico, nacional e incluso internacional. Desarrolló a lo largo de su trayectoria más de 1.300 proyectos de buques en general y construyó más de 600 barcos de 13 tipologías diferentes, pero también más de 40 varaderos y astilleros de hasta 3.000 toneladas, más de 20 plantas industriales e instalaciones civiles y más de 200 aplicaciones de software.

Su importante legado fue donado a la Fundación Exponav y constituye un fondo patrimonial de gran interés en relación con la construcción naval española durante medio siglo. Ahora, a través de una subvención de la Consellería de Cultura, Educación e Universidade, el Archivo de la entidad está desarrollando un proyecto de catalogación de los buques de carga del fondo documental Tecnor, el primero que se acomete sobre esta empresa y para el que ha contratado a Saray Díaz Canosa y Clara García Gen. Ambas tienen ya experiencia en el trabajo de archivo y en concreto en el de Exponav. Saray obtuvo una beca de la UDC en 2018, cuando realizaba el segundo curso del grado de Información y Documentación, y desde entonces ha continuado vinculada a la Fundación a través de su participación en diferentes proyectos. Clara, que estudió Historia del Arte, consiguió la misma beca en 2020 y al año siguiente realizó las prácticas del Máster de Archivos y Bibliotecas.

Ambas consideran apasionante y alejado de los tópicos el trabajo en el archivo. “Es muy entretenido y para nada tedioso”, recalca Clara García, mientras que Saray Díaz destaca que es “mucho mejor que en la carrera, porque supone bajar a la realidad, ver la documentación, organizarla, clasificarla y trabajar con ella”. Añade que en general los archivos custodian un gran volumen de documentación muy importante y requieren más profesionales cualificados, reclamando la puesta en valor del trabajo de archivística. En la misma línea, Clara García hace hincapié también en la escasa inversión que se destina a estas tareas.



Trabajo


Con respecto al trabajo que están desarrollando en la actualidad, Saray Díaz está especialmente satisfecha porque hasta ahora los proyectos realizados para la Fundación Exponav estaban relacionados con el fondo de Astano y ahora, con el de Tecnor, tiene la oportunidad de participar desde el nacimiento del proyecto. En su opinión, lo más importante que ha aprendido a lo largo de su experiencia en Exponav es la adopción de un sistema de trabajo y organización para sacar adelante un proyecto, algo que no se estudia en la carrera y que permite que quienes obtienen las becas de la UDC tengan una visión práctica que resulta imprescindible. En el caso de Clara García, al llegar desde una titulación diferente y con experiencia en un campo muy distinto –el del audiovisual, “donde todo es corre, corre”, apunta– ha aprendido a trabajar con un ritmo opuesto, en el que hay que pararse y prestar atención al detalle. Además, no duda en asegurar que “es un mundo que la gente desconoce y realmente interesante”.

El trabajo para la catalogación de los buques de Tecnor pasará por varias fases: identificación (la localización de los fondos), organización (clasificación de todos los proyectos por tipo de buque y ordenación según su número) y descripción. El inventario es también indispensable, aunque muchas veces sea un trabajo que se pasa por alto en otras instituciones. De hecho, permite comprobar si la documentación en su conjunto se ajusta al esquema previo de trabajo.

Una vez cerradas estas etapas, la información podrá subirse al gestor de contenidos ATOM, donde estará disponible para los usuarios, en este primer proyecto con la información relativa a los buques de carga.

Ainhoa Leal Díaz, la responsable del Archivo de Exponav, destaca que desde que se incorporó a la Fundación ha venido trabajando a un ritmo de un proyecto archivístico subvencionado por la Xunta en cada ejercicio desde 2017 y, además, con una puntuación muy elevada en el baremo.

Asimismo, recibe a tres becarios al año gracias a las ayudas concedidas por la Universidade da Coruña.

Para las dos jóvenes contratadas, la experiencia es muy interesante, “no solo por el prestigio del Museo de la Construcción Naval, sino porque además es un proyecto subvencionado por la Xunta”, apunta Saray. Y Clara destaca otra faceta: “el trabajo en equipo, casi siempre hecho por mujeres y en un buen ambiente, que en un centro de trabajo es lo mejor que te puede pasar”.

Un dato final para animar a futuros becarios: la catalogación de los fondos de Astano está prácticamente lista, pero Ainhoa Leal reserva una pequeña parte de material para que quienes obtengan estas becas puedan realizar también descripciones de trabajos desarrollados en un astillero que hizo historia dentro de la construcción naval. 

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