El médico Guillermo Lorenzo, premiado por un trabajo sobre la deshidratación en el deporte de vela ligera

Lorenzo, entre el medallista olímpico Van der Ploeg y el entrenador del equipo de vela láser masculino Jano Toro | cedida
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La Sociedad Española de Medicina del Deporte –Semed– ha premiado en sus galardones anuales el trabajo “Tasa de sudoración y factores ambientales en regatistas juveniles de clase ILCA –International Laser Class Association–”, promovido y coordinado por el médico del Servizo de Urxencias Pediátricas del CHUF Guillermo Lorenzo.


El artículo, publicado en la revista Archivos de Medicina del Deporte, es fruto del seguimiento de la actividad de vela de nueve regatistas entre 14 y 18 años adscritos a un programa de alto rendimiento del Real Club Náutico de A Coruña.


Partiendo de estudios previos que desvelaban diferencias en la tasa de sudoración de este tipo de regatistas bajo condiciones ambientales extremas, la investigación se propuso fijar una tasa estándar en condiciones no extremas para poder incorporar “una adecuada reposición de líquidos en entrenamientos y competición”. Así, se analizó la posible relación entre estos estándares y los factores ambientales, que en la investigación liderada por Lorenzo se consideraban no variables independientes, sino como “una única variable compleja”, conocida como “sensación térmica” e integrada por humedad relativa, intensidad del viento y temperatura ambiental.


Si los trabajos previos demostraban que la deshidratación leve o pérdida de agua corporal –para valores a partir del 1 o 2%– se traducían en un “detrimento del rendimiento cognitivo y muscular de un 10%, el estudio premiado por la Semed cuantifica esa deshidratación durante entrenamientos y competiciones en deportistas de vela ligera y concluye que no es uno, sino un cúmulo de factores ambientales, los que determinan el grado de hidratación necesaria para mantener el rendimiento físico en regata.


Los nueve regatistas seleccionados fueron monitorizados durante un año, registrándose sus cambios de 

masa corporal, datos relativos a la temperatura ambiente, intensidad del viento y humedad relativa. 


Además, se les permitió la ingesta de comida y bebida “a demanda”.


“Deshidratación acumulativa”

Lorenzo sostiene que “la deshidratación influye en el rendimiento y es acumulativa”. “Si un deportista”, explica, “entrena o compite durante varios días consecutivos con una hidratación y nutrición deficitarias, el déficit no se recupera e influye negativamente, de forma progresiva, sobre el rendimiento físico”.


Los resultados obtenidos reflejan que una mayor ingesta diaria de líquidos y sólidos bajo condiciones de frío ambiental “es necesaria para mantener el peso ideal y mejorar el rendimiento”, sobre todo en competición. Además, se comprobó que los deportistas que mejor seguían las pautas de hidratación propuestas mejoraban sus resultados. Las conclusiones del estudio se han empleado en la preparación del equipo español de vela de los Juegos de Tokio.


En la investigación, Lorenzo, que es además coordinador del Grupo de Atención á Infancia de la Asociación Galega de Medicina Familiar e Comunitaria y experto en Nutrición y Farmacología deportivas, contó con la colaboración de Juan Toro Prieto-Puga, entrenador del equipo olímpico de vela; Teresa Seoane Pillado, del Instituto de Investigación Biomédica de A Coruña; y Emiliano Fernández Windscheid, cardiólogo en el CHUF en el momento del estudio. José María Van der Ploeg, campeón de vela en Barcelona 92, y Maximino Casares, meteorólogo del equipo español en las últimas ediciones de la Copa do América, también prestaron su asesoramiento.

El médico Guillermo Lorenzo, premiado por un trabajo sobre la deshidratación en el deporte de vela ligera