El desconcierto que reina entre los “indepes”

Puigdemont, dirigiendo la Generalitat desde Waterloo | aec
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Al final, es posible que la estrategia de Pedro Sánchez esté funcionando, ya que los independentistas catalanes andan un tanto despistados. De un lado, Junqueras, ese que no quería oír hablar de indultos y para quien todo pasa por la autodeterminación, se descuelga asegurando que el de Sánchez es el mejor Gobierno en una década. La verdad es que tampoco es un gran piropo, ya que supone situarlo al nivel de Zapatero, de infausto recuerdo para este país, aunque también es posible que el republicano ya perdonado piense que Aznar lo hizo mucho mejor. Es lo que tiene no aclarar suficientemente las cosas. Sin embargo, quien sí lo tiene muy claro es Puigdemont. Él y los suyos están preparando un gran acto en Perpiñán, donde antes se iba a ver películas subidas de tono y ahora se montan manifestaciones para recordarle al Gobierno que uno existe y que, ya puestos, se le podía conceder un perdón previo a la condena, aunque solo fuera para ahorrarse la noche que, como mucho, pasaría en el calabozo si volviera a España.

El desconcierto que reina entre los “indepes”