¡Gracias!, una vez mas, Cáritas

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A domingo seis de junio: Corpus, y en nuestro amplio archivo de memoria se activan recuerdos de cuando la celebración era en jueves y además festivo. Sin caer en la nostalgia de tiempos mozos estrenando zapatos y el desfile procesional que tenía su aquel en las alfombras de flores, ramas de palma y carrera militar, sigue siendo un día muy importante para los cristianos: la celebración de la Eucaristía.

Corpus también es el día que Cáritas hace público el balance de sus actividades, como cualquier empresa o agrupación (bueno, cualquiera no que no todas las asociaciones son tan claras). Seguramente a lo largo de esta semana habrán leído y oído sobre las actividades de Cáritas en la mayoría de medios de comunicación y seguro se han dado cuenta que Cáritas es respetada y valorada por todos los sectores económicos y sociales. También habrán leído, leerán y oirán que a Cáritas la identifican como una ONG, incluso lo hace parte de la Iglesia Católica. ¡Gran error! e imperdonable en quienes, definiéndose como católicos y con mando (incluso más de un obispo, evidentemente ignorante) en estos días la alaban. Cáritas no es una ONG, es la Iglesia Católica practicando la Caridad, con mayúscula, a través de sus voluntarios y trabajadores.

Los números y programas de trabajo los habrán leído y escuchado por lo que no ocuparé espacio repitiéndolos aquí ya que creo más importante resaltar el reconocimiento y su prestigio en más ámbitos sociales que la propia Iglesia Jerárquica, que avergonzados deberían estar los Obispos, sobre todo los que la llaman ONG. Pero mientras ellos no pongan palos a las ruedas, todo irá bien. En el trabajo de Cáritas de estos últimos años me atrevería a resaltar la calidad con que ha dado el paso definitivo de una acción casi únicamente asistencial, que ya es mucho, a ser también una herramienta de integración, acompañamiento (es muy difícil acompañar y estar ahí) que además funciona bien. Ha sido un año difícil y a los de a pie solo nos queda dar las gracias, ayudar como podamos y pedir a los jerarcas de la Iglesia que no molesten; nos, y se, harán un favor.


¡Gracias!, una vez mas, Cáritas