Un tarta con un montón de velas

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¡QUÉ pena que Stephen Hawking se haya muerto! Su privilegiada inteligencia hubiese resuelto el complicado problema algebraico que supone la edad de Ana Obregón. La artista –porque hay que reconocer que es una verdadera artista– celebró el domingo su cumpleaños, oficialmente el número 63... Pero es imposible, porque cuando empezó a hacer sus posados veraniegos en bikini aún no había caído el imperio romano, por no hablar de cuando le reventó un pecho en un avión. Por algo le llamaban Antoñita la fantástica. Ahora, eso sí, hay que reconocer que es una tipa divertida, porque los disparates que inventa son para partirse de risa. FOTO: ana obregón | aec

Un tarta con un montón de velas