La preocupante mudez de Caballero

|

ALGO de extrema gravedad le tiene que estar pasando al todopoderoso Caballero, don Abel. Desde el día en que no se presentó en la calle Colón para cumplir el desafío al que había retado a los periodistas, tirarse con él por el súper trampolín acuático de 130 metros de longitud, no se ha vuelto a saber de él. Por supuesto, no es que esté avergonzado por haber faltado a su palabra, pues de vergüenza no anda sobrado. Pero, desde luego, algo le ocurre, porque hay un revuelo tremendo en su ciudad ante la intención de Irlanda de quitarle a Vigo las descargas del Gran Sol y él todavía no le echado la culpa a la Xunta. FOTO: caballero, a bordo de un barco de pesca | aec

La preocupante mudez de Caballero