El profesor se comió el chuletón

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A Arguiñano le van las chuletas para cocinar; a Contador, para comérselas si tienen sustancias dopantes; a Reb Beatty, profesor en un colegio de EEUU, le van las chuletas de 3x5, que deja usar a sus alumnos en los exámenes: o sea, que no son de las de comer sino de las de copiar. Beatty dio siempre por hecho que hablaba en pulgadas, pero como nunca lo especificó, un estudiante se presentó en el examen con un mural de 3x5 pies –en centímetros sería 91x152–. El docente reconoció su falta de concreción y se comió su error. “Lección aprendida”, sentenció en Instagram. Es de suponer que el chaval sacaría matrícula. FOTO: una chuleta de las de comer | aec

El profesor se comió el chuletón