El peligro de usar la palabra adecuada

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POR el mundo hay gente atrevida, también si no, aviados estábamos, que tiene el valor de llamar a las cosas por su nombre. Un castellano diría: Al pan, pan y al vino, vino. Da igual que el pan sea de pan de payés o de Carral, o el vino de La Rioja o de O Ribeiro, eso es lo de menos. Pero llamarle a Pedrafita do Cebreiro, Pedrafita do Cebreiro... eso es peligroso. Que se lo digan a un conductor de autobús que cubría la línea entre Lugo y Madrid y que anunció que en ese punto estaba la próxima parada. Un pasajero presentó una reclamación por haberlo dicho en gallego... Por cierto, la reclamación estaba escrita en vernáculo. Hainos ben parvos FOTO: señal del alto de o cebreiro | aec

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