Australia generó el 75% de los ingresos de Navantia en la ría en el pasado 2012

vista de los muelles de navantia fene j. meis
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Las cifras de Navantia en el año 2012 ponen de manifiesto el grave deterioro económico del grupo y las dificultades a las que se enfrenta para cumplir el objetivo de cerrar el presente año con un déficit menor a los 50 millones, dibujado por el presidente de la SEPI, Ramón Aguirre. La cartera de pedidos cae en picado y están próximos a finalizar los programas de construcción más importantes, entre los que destacan los encargos de Australia que se ejecutan en la ría de Ferrol. Pese al plan de ahorro de costes fijos puesto en marcha por la actual dirección, las cuentas se cerraron con 78,2 millones de euros en rojo, lo que representa un 87% más de pérdidas que en 2011 (de 41,8 millones).
El informe contable publicado por la SEPI no detalla las cuentas separadas por centros de producción, aunque sí refleja el peso de Fene-Ferrol en la actividad del grupo. Así, se apunta que más de la mitad de las ventas de la compañía, el 53%, se deben a contratos de exportación entre los que destaca el de Australia –además de este, solo se cuentan el de patrulleros venezolanos de Cádiz y un programa de ingeniería para los submarinos indios, de Cartagena–. Los encargos de los AWD y los LHD se encuadran en el capítulo de construcción naval, que representa casi el 70% de la cifra de negocio del pasado año, por importe de 918,4 millones.
Además, en la memoria se hace constar que dichos programas para Australia, los más importantes actualmente para el grupo, aportaron en el último ejercicio el 75% de los ingresos de los astilleros de Ferrol y Fene, mientras que otro 21% corresponde a la finalización de la F-105 de la Armada Española. La relevancia del programa de exportación avanza, por otra parte, el vacío que dejará su conclusión dentro de escasos meses.

cartera de pedidos
Navantia cerró 2012 con una cartera de pedidos de 1.650 millones de euros, un 73% menor a la que tenía el grupo en el año 2007 inmediatamente después de la firma de los contratos con Australia. La compañía remataba entonces su segundo ejercicio con casi tres millones de beneficios, una situación inaudita que ya no volvió a repetirse: fueron 52 millones en rojo en 2008, 80,8 en 2009, 44,4 en 2010 y 41,8 en 2011.
El informe económico de Navantia revela también el fracaso del plan de ahorro de costes fijos puesto en marcha por la dirección para mejorar la situación económica. Se apunta a la insuficiencia del volumen de negocio y al coste de la subactividad para explicar que no haya surtido efecto el recorte de gastos de personal, de casi veinte millones, y en suministros y servicios exteriores, por valor de otros 23.
Concretamente, el volumen de contratación fue de 416,5 millones de euros en 2012 y la memoria destaca la importancia del encargo en dicho ejercicio de bloques para los destructores australianos por valor de 38 millones.

Australia generó el 75% de los ingresos de Navantia en la ría en el pasado 2012