Que la vacuna no nos pille veraneando

FOTO: Un centro de vacunación masiva en Málaga i | efe
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Esto lo estábamos viendo venir desde hace meses: por mucho acelerón que le diesen a la vacunación durante el segundo trimestre del año, a los menores de cincuenta les va a pillar la cita en plenas vacaciones. Y la verdad es que hemos llegado a un punto en el que hay quien necesita más la desconexión que la tranquilidad de recibir el pinchazo. Con los abuelos inmunizados y los niños con unas cuantas cuarentenas a cuestas, el principal riesgo para los que quedan sin vacunar es infectarse entre ellos. Que no es poca cosa, pero nada comparado con la idea de llevarle el virus a los que más daño les puede hacer. La solución para no quedarse sin vacaciones por acudir al encuentro con la aguja es dejar que pase el turno y confiar en que a uno le vuelvan a llamar. Por ahora, y tiene pinta de que no va a cambiar, es lo único que ofrece Sanidad. 


Que la vacuna no nos pille veraneando