Ferrol, astilleros y políticos

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Las décadas de los 60 y 70 del siglo XX fueron las últimas de progreso en Ferrol. Alguna punta de trabajo posterior -portaeronaves tailandés, españoles y australianos, fragatas noruegas, españolas y logísticos para Australia- fue insuficiente para impedir el declive.


En la entrada de España en la Unión Europea, el presidente del Gobierno sacrificó la construcción naval civil ferrolana en favor de los astilleros del sur. Los 80 significaron el comienzo de pérdida de población y cierre de industrias; Pysbe, Peninsular, etc.


Los sucesivos intentos de reindustrialización, no sirvieron para revertir la caída y sembraron los ayuntamientos limítrofes de polígonos industriales desplazando población y generando crecimiento, mientras la ciudad caía en barrena.


Finalizado el último buque para Australia, la sequía laboral será de más de un año -el corte de chapa de las nuevas fragatas se retrasa- y la prometida reconversión al astillero 4.0, dique incluido, ahora se niega.

En el sur trabajo no falta. Reparación de grandes cruceros, cinco corbetas para la armada de Arabia, 1.800 millones, un patrullero para la de Marruecos, con opción a otro -unos 330 millones- un buque para la española, 167 millones, millonario contrato de mantenimiento de los buques estadounidenses en Rota 822. Además se les ha desviado trabajos de eólica marina previstos aquí.


La mayor inversión de España en I + D + i, los submarinos S-80, consumirá más de 4.000 millones de euros y asegura actividad en Cartagena para décadas. Recientemente también se ha aprobado la gran base logística del Ejercito “en Córdoba” 1.600 puestos de trabajo.


La inversión que se regatea en Ferrol se reduce a unos 295 millones, “peccata minuta” a los antes 

reseñados.


Es significativo. El presidente Felipe González, que sacrificó la construcción civil ferrolana, es andaluz. Navantia pertenece al SEPI y ésta depende del Ministerio de Hacienda; presidenta y ministra, son andaluzas, Belén Gualda y María Jesús Montero. El espaldarazo definitivo a la inversión en los submarinos lo dio un ministro de defensa cartagenero, Federico Trillo. Carmen Calvo, es ministra y cordobesa. Cuando el Gobierno tuvo presidente y ministros gallegos, Mariano Rajoy, Ana pastor, Pepe Blanco; Ferrol -no estaba en su mapa- y nuestros respectivos alcaldes, obedeciendo al partido.


No se puede sacrificar una ciudad a las necesidades de un país y cuando éstas cambian, dejarla a su suerte; actualmente, también hay una ministra ferrolana, antes en cabeza de manifestaciones ¿Qué hace ahora, habrá cambio de tendencia o seguirá el olvido?

Ferrol, astilleros y políticos