Y AL FONDO, EUROPA

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Ya conocen los resultados y la interpretación que de ellos hacen los diferentes partidos tanto aquí, al lado, como en el corazón de Europa. Creo que el descontento ciudadano – los recortes, la corrupción– castigó a los grandes y abrió puertas a nuevos aires que pueden traer un viento de cambio. Mientras, el país y los medios de comunicación dedicaron el sábado y el domingo a los que más –al parecer– interesa: el pelotón. La décima, por un lado, y, por otro, el fracaso del Depor minimizaron la cita electoral. ¿Reflexionamos?
En vísperas de la jornada electoral desde los periódicos nos contaban que: la fiscal pedía inhabilitar a los ediles de Santiago, pues “no defiende lo público”. Además, destacaban: “La juez investiga a la portavoz del PP por facturas infladas y enchufismo”. Mientras “Aduanas acusa a cargos locales de aceptar viajes pagados por Aquagest (y ahora entiendo, ya, el precio que figura en mi recibo del agua): el mismo periódico informa de que “Ediles y funcionarios coruñeses lograban que les retirasen multas de tráfico”. Al tiempo la juez De Lara abre una pieza separada sobre la reforma del piso de Besteiro, el secretario general del PSOE en Galicia y presidente de la Diputación de Lugo.
Una foto denuncia que “el hospital de A Coruña sextuplica el espacio de Urgencias sin más personal” y en otra información denuncia que “el Sergas cierra 1.200 camas en verano”. El doble que hace cuatro años.
Hay más: una contrata compró coches para la policía de Ortigueira y colocó a políticos en Arzúa.
Si ampliamos el paisaje nos fijamos que el juez constata la financiación ilegal del PP y el pago de sobresueldos en b y que Hacienda culpa a Urdangarin del engaño para defraudar. Luego te dicen que el rey multiplica sus actos oficiales para recuperar popularidad y “por lo bajinis” hablan de una reunión del monarca, el jefe del Ejecutivo y el fiscal general del Estado para ¿hablar? de la infanta y otra información asegura que las empresas de Cañete vivían de p.m. en un paraíso… fiscal.
Pero, al final, asistimos al entierro del bipartidismo, el bofetón a los dos grandes partidos y a un nuevo futuro que tiene mucho que ver con los movimientos ciudadanos.
¿Podemos cambiar más lo que nos rodea, oprime y cabrea. La solución muy pronto. En las nuevas citas electorales que se avecinan.

Y AL FONDO, EUROPA