Verdades como puños

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Hace unos meses visité en compañía de mi mujer la bonita capital escocesa de Edimburgo, y como tengo ojos en la cara, vi lo que es, hoy por hoy, una triste realidad; un buen número de jóvenes compatriotas ganándose la vida como pueden porque en España no encuentran trabajo.
La verdad, está tan desterrada de la vida de las élites que nos gobiernan que, cuando alguna vez hace su aparición, la miran como a aquel huésped molesto que viene a interrumpir el cómodo curso de las cosas establecidas. De hecho, les es tan extraña, que llegan incluso a pensar que son víctimas de una alucinación.
Cuando se publique esta modesta tribuna, los políticos seguirán deshojando la margarita que lleve a la formación de un nuevo Gobierno. Mientras tanto, el futuro de nuestro astillero y del resto de unidades productivas de Navantia espera y desespera por la firma del ansiado contrato para la construcción de cinco corbetas para Arabia Saudí.
No es aceptable esta situación. No es posible que la falta de gobierno paralice una inversión estratégica para la nación. No es serio que el trabajo de miles de personas dependa de una lucha de poder.
Hemos estado años trabajando muy duro por un contrato así, y cuando llega el momento, nos encontramos con que nos falta un gobierno para estampar una firma en un papel.
No entiendo la burocracia de las instituciones. No entiendo como el Gobierno en funciones no ha articulado ningún resorte legislativo con el que, de acuerdo con la voluntad de la mayoría de la Cámara se diera luz verde al negocio. No entiendo nada.
Y es que las élites políticas van lo suyo, y nosotros, según su mentalidad, a lo nuestro; es decir, a votar cada cuatro años, trabajar más horas de las debidas por cuatro duros y a pagar impuestos, que es para lo que hemos nacido… al interés general de la nación, que le vayan dando por el tafanario, pero mi sillón no me lo mueva nadie eh!
Vaya panda de impresentables. Por si alguien cree que exagero, les recuerdo la definición de la RAE de “panda”: “Pandilla que forman algunos para hacer daño”; ¿y que es pandilla?: “grupo de personas que se asocian con fines delictivos o embaucadores”. Siento en esta ocasión no ser “políticamente correcto” pero es lo que tienen las “verdades como puños”.

Verdades como puños