Cataluña

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Me imagino que Jordi Pujol estará satisfecho en su descomunal masía viendo como el adoctrinamiento político que comenzó a implantar en las aulas hace décadas ha dado sus frutos. 
Estará contento de que la mayoría de los jóvenes catalanes de hoy piensen que pertenecen a una raza superior, y que, por lo tanto, aparte de aborrecer todo lo que representa España y los españoles, sean, por encima de todo, racistas. El problema es que, aun sumando a los talladitos de edad que comparten el mismo pensamiento, no llegan ni a la mitad de la población que vive en aquella bellísima (y para mí muy querida) Comunidad Autónoma.
Ellos llaman “diálogo” a imponer su voluntad, pasando por encima de cualquier tipo de razonamiento jurídico, político o sentimental.
Están tan por encima de la Ley, que no reconocen ni siquiera el “Derecho de Gentes” o “Derecho Natural”. Espanta hasta que nivel se parecen a los nazis, pues señalan a sus enemigos y coartan su libertades; en incluso toman las Universidades y utilizan a sus propios hijos como escudos humanos. 
Sólo se puede hablar catalán. Sólo se puede ser buen catalán si eres independentista....en fin, una locura digna, como decimos del III Reich.
Los sucesos de estos días ocurridos en Barcelona son inexplicables para cualquier demócrata. No se puede explicar que, tras un juicio justo donde unos políticos han sido condenados por sedición conforme a nuestro ordenamiento penal, haya provocado la brutal e irracional reacción de los jóvenes cachorros del separatismo, que no refleja otra cosa que su ciega obediencia al fin nacionalista. Uno puede dar su vida por un ideal, pero nunca puede ser coartada para llegar a asesinar por él...porque...¿alguien estaba esperando un muerto? No lo sé. Lo peor de todo es que ante una inacción siempre hay una reacción, y esta reacción no siempre es sabia ni se dirige en la mejor dirección. El pueblo español votará dentro de un poco más de un mes y dictará su sentencia. Que nadie dude de ello, y si pasa lo que me temo que va a pasar... pues habrá que aceptarlo porque será su voluntad. 
Lo que seguro que hemos perdido todos es nuestro dinero. Que nadie piense que los destrozos causados en el mobiliario urbano los va a pagar el Ayuntamiento de la Ciudad Condal. No. El dinero va a salir de nuestro bolsillo. Sí, del de todos. Porque usted, cuando le toque abonar la cuota de su seguro de coche, de casa etc., paga una parte al Fondo de Compensación de Seguros, que va a ser el encargado de hacerse cargo de todos esos daños.
Paradójicamente y mientras tanto, la dictadura mediática celebra la exhumación de un dictador fallecido hace 40 años tras haber movilizado un buen número de recursos económicos y humanos. 
Todo para reescribir la historia, pero la historia ya está escrita....¿todo por un puñado de dólares? ¿todo por un puñado de votos?

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