MENINAS

|

Nadie puede negar que las Meninas se han convertido en un acontecimiento dinamizador del barrio de Canido y por lo tanto también de Ferrol. A la ciudad no le sobran acontecimientos colectivos para celebrar, al menos para evitar, con ellos, el deterioro de sus barrios. No estaría de más, sin embargo, que a la decoración de sus viejas paredes, y a su expansión internacional, le añadamos algún debate urbanístico que ayude a diseñar el barrio del futuro, a devolverle de verdad el barrio a sus habitantes y que no se quede solo en una mera celebración, como si esta fuese la meta de un Ferrol que se nos va de entre las manos. Mientras aparecen Meninas, poemas, músicas, el barrio se sigue deteriorando  sin que el resto de los días del año nadie se acuerde más  de sus corralas, sus calles o sus negocios vacíos. El debate no puede ser meramente estético, rescatarlo de la historia requiere algo más. Esta corporación tiene una tarea pendiente con los espacios urbanos para que estos no sean solo una tentación especulativa. Sería ésta, una buena ocasión para bajar el debate a la fiesta.

MENINAS