Los bomberos no desahucian

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Los llamados a salvar vidas no desahucian. Es una premisa sencilla; incontestable de puro lógica. Los que dedican su tiempo a ayudar a otros no pueden asumir el papel de ejecutores. La responsabilidad de hacer que una persona salga de la que hasta ese preciso momento es su casa no debe recaer en sus manos. No importan la legalidad del acto o las consideraciones sobre si el desahucio es la respuesta correcta a una situación en la que, inevitablemente, siempre hay víctimas. Se trata de que no se puede ir contra la esencia de lo que hace, de lo que es, ese al que piden que corte una cadena o abra por la fuerza una puerta.
Y sin embargo, cuando se rebelan contra la idea de traicionarse a sí mismos acaban en el banquillo. Para defender sus valores; para anteponer su integridad a una orden de desalojo. Y declarar que lo volverían a hacer. El bombero que ayer se explicó ante la jueza por negarse a participar en el lanzamiento de Aurelia Rey realizó, dicen, un acto de desobediencia civil. Que es muchas veces la última expresión de dignidad que nos queda a los ciudadanos. Le acusan de agitar a las masas. De animar a los presentes a enfrentarse a la autoridad. Pero no hubo discursos ni actuaciones ensayadas. Los que estuvieron allí hablan de una reacción espontánea y profundamente humana a una situación que escapaba a la comprensión de quien trabaja para ayudar a otros.
Cubierto con un casco, casi de forma ridícula, decía él mismo; sin cara y sin nombre para representar a todo un colectivo. Un cartel en contra de los desahucios y una foto que dio la vuelta al país. Como las de ayer, cuando era recibido entre aplausos. El bombero al que hicieron ir al juzgado por tener principios. Otro héroe –un poco menos– anónimo que ayuda a que no se pierda la fe.
La legalidad y la legitimidad son conceptos muchas veces enfrentados. Especialmente, cuando la ética entra en la ecuación. Los bomberos no quieren formar parte de los procesos de desalojo. Lo han dejado claro. Porque pueden decidir. Nadie puede arrebatarles ese derecho.  Los bomberos no desahucian. Lo suyo es trabajar con la esperanza.

Los bomberos no desahucian