CHAMORRO

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No podía tener lugar la primera gran romería del año en la comarca, la de la Virgen del Nordés, sin que se diese una jornada desapacible. Pese a ello, como todos los años, fueron numerosos los fieles que acudieron a la antigua ermita de Chamorro a depositar velas y renovar sus votos confiados en una tradición secular que ha pasado de generación en generación y que viven familias enteras, en ocasiones casi como obligado reencuentro. La celebración religiosa depara también la oportunidad para muchos jóvenes de pasar una jornada festiva, como precisamente manda la tradición, en la que no puede faltar la comida o la merienda.

CHAMORRO