Otro exitazo de los mareantes

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LA pseudopeletera Silvia Cameán se ganó la condición de esperanza blanca de la Marea, nasía pa’ganá, porque una vez trabajó. Eran los tiempos en los que aún no disponía de calefacción en su despacho y de alguna manera tenía que combatir el frío. Después de las obras todo cambió. Ya no necesitaba esforzarse para entrar en calor, así que decidió no darle nunca más un palo al agua. Dicho y hecho, desde entonces no ha vuelto a acertar: las becas USA, los campamentos de verano, los folletos para los afectados por los desahucios... Y ahora la Renta Social. ¡Vaya carrerón! Los beneficiarios no tendrán que justificar los gastos, si los solicitantes no reciben respuesta a su petición en dos meses deberán entender que ha sido denegada... ¡Ah! y de la tramitación se encargarán once personas, que, por supuesto, no serán funcionarios, sino once trabajadores contratados específicamente para realizar esa labor. Pero no habíamos quedado en que de externalizar servicios nada de nada... 

Otro exitazo de los mareantes