Pureza de sangre

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El Ayuntamiento de Madrid quiere hacer un casting a los músicos callejeros para determinar si son dignos de tocar en las calles, tras presentar sus currículos, y extender luego un certificado de idoneidad que autorice su actividad. Acojonante.
Creo que en ese ayuntamiento alguien le pega a la botella. Sin embargo, me parecería bien que una medida semejante se empleara para saber, y autorizar luego, si quienes se quieran dedicar a la política, o similar, reúnen requisitos mínimos imprescindibles.
Quizá fuera bueno que, además de una formación académica mínima, presentaran un certificado de “pureza de sangre y buena moralidad”, extendido por su confesor personal  (visado por el obispado correspondiente), si son cristianos; o, en su caso, mulá, rabino, lama, o druida en caso de gallegos aconfesionales.
Así, tales individuos podrían luego trajinarnos con toda propiedad y garantía. ¿Les parece bien?

 

Pureza de sangre