Martinsa diversifica sus ámbitos de negocio

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QUE Martinsa fue una gran inmobiliaria es una realidad; que Martinsa es una ruina, también; pero por si alguien aún lo dudaba, su incursión en el sector del outlet náutico debería ponérselo muy claro. Elegir el paraíso del trilingüismo armónico, Sanxenxo-Sanchencho-Sangenjo, según se emplee el gallego, el castellano, el koruño, los tres idiomas más hablados en el lugar, para soltar lastre es revelador; allí nada se rebaja y menos un club náutico –se ofrece por solo 162.000 euros–. No sería raro que Manuel Jove, con su ojo privilegiado para pescar entre las gangas del expresidente del Madrid, ya estuviese echando un vistazo entre los amarres y los pantalanes.

Martinsa diversifica sus ámbitos de negocio