PEPE MUJICA

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Resulta muy instructivo comprobar el nivel de estupefacción general que causó la entrevista del crack Jordi Évole al presidente uruguayo Pepe Mujica. Fue casi como los programas de Frank de la jungla, en los que el intrépido reportero se adentra en un mundo salvaje para mostrarnos la realidad de la naturaleza tal y como es. Así es Mujica, un tipo natural, o lo que es lo mismo, un extraterrestre a los ojos de los políticos convencionales, vanidosos, pagados de sí mismos, situados por encima de los demás ciudadanos, a los que suelen referirse como “de la calle”, gente aprovechada, interesada, que hoy te pide el voto y mañana te traiciona con una sonrisa exterior y un descojone interior, habitantes y usuarios de palacios, coches oficiales, clase bussines y tarjetas oro. Para esa tropa, Mujica es un personaje casi de novela, un bufón risible que no encaja en su “sistema”. Pero cuanta gente que vio el reportaje no daría lo que fuera por tener un presidente así.

 

PEPE MUJICA