EL LÍO DE LA TDT

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Nueve canales de la TDT se han ido a negro en la madrugada del martes al miércoles. De esta forma, el actual gobierno de Mariano Rajoy, a través de su Ministerio de Fomento, ha acatado una sentencia del Tribunal Supremo que anulaba el reparto de canales de la TDT de 2010. Desde que se supo que el gobierno popular iba a ejecutar la sentencia han corrido ríos de tinta en contra de esta decisión. Se le ha echado en cara, entre otras cosas, que no hubiera puesto de su parte más para evitar este cierre. Mucho se ha hablado acerca de lo perjudicial que resultará para los espectadores este recorte en la oferta audiovisual y la reducción del pluralismo televisivo, aprovechando el enorme altavoz que supone disponer de la práctica totalidad de los medios para ofrecer una versión de los hechos en la que no dudan los protagonistas en presentarse como víctimas y mártires de la comunicación. Sin embargo estas cadenas que tanto se afanan ahora en protestar por estos supuestos recortes no alzaron la voz cuando recibieron el regalo de estos canales que ahora se les exige cerrar. Hay que recordar que todo esto proviene de la mala gestión del gobierno de Zapatero, quien por medio de una orden ministerial en 2010 concedía, a dedo y sin concurso, canales adicionales a los propietarios de licencias en la TDT. Un gran metedura de pata si se tiene en cuenta que hacía apenas dos meses, en mayo de aquel mismo año, el propio gobierno del PSOE aprobaba la Ley General de la Comunicación Audiovisual que exigía el mencionado concurso. En aquel entonces estas plataformas que tanto se rasgan las vestiduras por la falta de pluralismo no les preocupaba tanto el garantizar la oferta audiovisual, sino que se frotaban las manos con un reparto del pastel del espectro radioeléctrico que dejaba fuera a cualquier posible competencia. Si en verdad lo que se quiere es garantizar una oferta variada, no estaría de más que estas cadenas afectadas solicitaran un concurso público al que se pudieran presentar y repartir estos canales que ahora se van a negro. Sin embargo esta posibilidad nunca la han contemplado, sino que los tiros iban por solicitar del gobierno una medida que les permitiera saltarse el concurso que exige la ley para seguir disponiendo de estos canales otorgados a dedo. Pero aquí el malo es el Gobierno que decide hacer las cosas bien.

 

EL LÍO DE LA TDT