Puedo prometer

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¿Qué valor tiene una promesa en política? ¿Quién la exige y en concepto de qué? Ninguna frase en la transición tiene la fuerza y el simbolismo que esta que pronunció Adolfo Suárez. Hoy más que nunca el simbolismo. Esa frase, puedo prometer y prometo, fue pronunciada por Suárez apenas cuarenta y ocho horas antes de las elecciones más importantes habidas después de la dictadura. No faltaron burlas ni ditirambos hacia la misma convertidas hoy en un icono. Tampoco faltó el padre de la misma. Los escritores de los discursos de nuestros políticos, gallego a la sazón y del norte de Lugo.
En las primeras horas de la campaña anterior tanto Rivera, unos días antes, como Rajoy quisieron centrar sus primeros flashes en Ávila, ante la estatua de Suárez. Reclamando ese espacio ideal del centro. Acompañado el presidente del hijo del expresidente y en su época candidato frustrado por este partido en la otra Castilla. Un centro al que todos apelan. El mismo que solo existe en cada arena electoral. Y luego se disipa.
Ahora a Pedro Sánchez no le duelen prendas para iniciar esta ya larguísima campaña para unas elecciones que, aun no siendo segunda vuelta en cierto sentido sí lo son, con esta mítica y mística frase. Puedo prometer y prometo decencia, diálogo y dedicación. Esa fue la frase empleada aun repitiendo tres veces el puedo prometer y prometo. Una frase, la original, que ha sido utilizada por muchos, tanto en política como en campos ajenos a la misma. Sin que hoy tenga la claridad, la espontaneidad calculada, la fuerza de otrora.
Aquel Suárez seductor y arrollador dijo algo más: “Puedo prometer y prometo que nuestros actos de gobierno constituirán un conjunto escalonado de medidas racionales y objetivas para la progresiva solución de nuestros problemas.  Puedo prometer y prometo intentar elaborar una Constitución en colaboración con todos los grupos representados en las Cortes, cualquiera que sea su número de escaños. Puedo prometer y prometo, porque después de las elecciones ya existirán los instrumentos necesarios, dedicar todos los esfuerzos a lograr un entendimiento social que permita fijar las nuevas líneas básicas que ha de seguir la economía española en los próximos años.  Puedo prometer y prometo que los hombres de Unión de Centro Democrático promoverán una reforma fiscal que garantice, de una vez para todos, que pague más quien más tiene. Puedo prometer y prometo un marco legal para institucionalizar cada región según sus propias características.  Puedo prometer y prometo que trabajaremos con honestidad, con limpieza y de tal forma que todos ustedes puedan controlar las acciones de gobierno.  Puedo, en fin, prometer y prometo que el logro de una España para todos no se pondrá en peligro por las ambiciones de algunos y los privilegios de unos cuantos”. ¿Puede prometer tantas cosas hoy, casi cuarenta años después Sánchez?

Puedo prometer