Tres mujeres de hoy

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Estamos viviendo la “Edad de oro” del periodismo popular a través de los medios de comunicación social por internet. Hoy comentaremos tres noticias protagonizadas por tres españolas que tienen en común: ser mujeres y mayores de cincuenta años.

La primera intérprete es la periodista de Telemadrid, María [Fernández] Rey, gallega, de Pontevedra. Esta mañana del viernes 3 de mayo, se extendió por las redes sociales “el lapsus, que no ignorancia”, de hablar de Franco y no de Napoleón al referirse a los acontecimientos del 2 de mayo de la capital. La anécdota me recordó el caso del pretendiente a profesor de Historia al que, en una de las pruebas, le pidió el tribunal que “hiciese una síntesis del 2 de mayo”, y él seriamente respondió, “para comenzar, necesito saber de qué año”. Así, en sólo una broma podría quedar, si no estuviésemos esperando a ver quien mete la pata para pincharlo hasta hacerle sangrar. La reflexión de la anécdota me llevó a pensar que los estudios de Historia, cada vez están más abandonados, sirva de ejemplo el caso de la Universidad Complutense de Madrid, en la Licenciatura de Periodismo, han suprimido el Departamento de Historia, eso de “tener que leer muchos libros para aprobar una asignatura” era un trabajo excesivo, cuando hay asignaturas que se pueden preparar con tres vídeos. Los ultimos años, los alumnos venían a preguntar cómo preparar el programa de la asignatura, “con libros NO”, sino con películas o documentales, semejaban ser alérgicos a la letra escrita. Hay documentales muy interesantes, pero debido a la corta duración y al formato, casi todos resultan incompletos, a un periodista sólo le sirven para iniciar la cuestión.

La segunda señora es una conocida independentista de Catalunya, Nuria de Gispert, que fue laureada con la “Creu de Sant Jordi” de este año. Para celebrarlo lanzó un tuit, a color y con ilustraciones, en el que decía que “Catalunya augmenta les seves exportacions: Girauta a Toledo, Arrimadas a Madrid, Millo a Andalusia y Dolors Monstserrat a la UE, Porcat (Associació Catalana de Productors de Pocino)”. La autora del cartel, es una señora que fue, nada más ni nada menos, que presidenta del Parlamento Catalán. Una señora muy diestra en hacer carteles obscenos, o quizá pagó para que se lo confeccionaran. El cartel es hiriente, vergonzoso, impertinente, barriobajero, imprudente y de soberbia infinita, por creerse un ser superior con derecho a ofender al resto de los humanos que no sean de su calaña. Con reacciones así, usted misma se sitúa a la altura de los zapatos. Digo todo esto de una persona en concreto, no de los catalanes en general, ni de los de izquierda republicana, o independentistas que demostraron una capacidad creativa importante (Rufián) para protestar, sin ofender a nadie. Da igual quienes estén en el cartel, sean de Vox o de Podemos, la elegancia de una señora no puede demostrarse bajando a la piara (no a la de Manlleu) y ocuparse de los cochinos.

El lenguaje deslenguado utilizado en la campaña electoral reciente, calificando de asesino, golpista, o proetarra, sin argumentación válida, ya vemos hasta donde puede llegar, de aquellos polvos estos lodos. Los resultados nos indicaron que los electores son más delicados que muchos de los candidatos. 

Por último tenemos a Teresa Ramiro, coruñesa, que nació, según le dijeron “unha tardiña de maio, pousoume o cuco enriba dunha pedra que había frente á casa. Alí, entre galiñas e cereixeiras fun medrando ao tempo que xogaba no fondo da horta coas rás e as píntegas do regacho da vella fonte que baixa do monte”. De profesión “roubar fillos ao mar”, es mariscadora en la ría do Burgo; comenta también que su “empresa” aparece y desaparece cada día, con la subida y bajada de la marea. Su vocación desde los trece años es la poesía. Se casó, tuvo cinco hijos, se quedó sola, y no pudo seguir con su ilusión hasta bastantes años después que “volvín pendurar os soños, no iris dunha pupila”. Sus ojos expresan una mirada fuerte, regia, y profunda, tan profunda como el horizonte del océano, inalcanzable, su arruga vertical sugirie una sonrisa. Fue duro para Teresa coleccionar sonrisas, más duro que apiñar poemas que le salen del dolor familiar (una hija con parálisis cerebral), de las injusticias sociales, de los desprecios laborales, de la incomprensión latente, pero Teresa escucha feliz sus poemas musicados en Holanda por “duas persoas de sobrado renome”; hace unos meses fue ganadora del concurso poético “Palabras sin nombre”. Teresa es hoy noticia porque acaban de publicarle un “Poemario”, ella, a pesar de todo, pretende ser leal a sí misma “As tristuras forman parte do noso camiño e a poesía é o mellor antídoto contra todas as derrotas”. Le preguntan en una entrevista si mariscar la hizo fuerte, “A mín fíxome forte a vida”.

Dicen que todas las mujeres son iguales, que me lo juren.

Tres mujeres de hoy