LLUVIA INCESANTE

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Las grandes precipitaciones caídas en los últimos días despertaron ayer la alarma en municipios como los de Fene, Narón y Neda por el desbordamiento de los ríos Cádavo, Freixeiro y Belelle. La preocupación llevó incluso a la creación de barreras de sacos de arena para frenar el paso del agua. Afortunadamente, las precipitaciones no han dado, por el momento, mayor disgusto que las consiguientes molestias, las dificultades para transitar vehículos y personas o alguna casa ligeramente inundada. La previsión no está sin embargo de más y necesario tener en cuenta todo imponderable. Confiemos en que el agua no vaya a más.

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