LA CUESTIÓN DE ALVEDRO

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La precampaña electoral y no digamos la propia campaña será para muchos el momento perfecto para utilizar Alvedro como arma con la que golpear al rival y ganarse como premio un puñado de votos. Desde luego, es lícito hacerlo, pero dada la importancia que el aeropuerto tiene tanto para A Coruña como para su área metropolitana convendría que quedase apartado de la lucha partidista y, en cambio, todos entablasen el compromiso de mantener la unidad en defensa del aeródromo. Con la decadencia de Alvedro no sale perdiendo un partido o un candidato, sino los miles de personas que lo utilizan en sus viajes.

 

LA CUESTIÓN DE ALVEDRO