Las cuentas claras

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Como llevamos observando en todas las comparecencias del presidente del gobierno, 7 años después de acceder al gobierno de España, sigue echando la culpa de los problemas económicos del país a la herencia recibida. Va siendo hora de que cada palo aguante su vela, para lo cual es necesaria la siguiente comparativa: Cuando Rajoy llegó a la Moncloa, la hucha de las pensiones contaba con un cúmulo efectivo de 66.000 millones de euros, hoy está en negativo; la deuda externa había alcanzado la cifra de 300.000 millones de euros, hoy es de 1.144.000 millones de euros, es decir, el gobierno actual casi la cuadruplicó; se eliminó el Estado de Bienestar, atacando a elementos fundamentales como la Sanidad y la Educación; etc.etc.
Ahora, para justificarse, alude a la herencia recibida en una muestra de cinismo sin precedentes, ya que hay que recordar que la amnistía fiscal  reportó a las arcas públicas la exigua cantidad de 1200 millones de euros, frente a los 4000 millones que había que recaudar; las Autopistas rescatadas con dinero público, la mayoría de ellas avaladas por gobiernos regionales del PP, en cuyos convenios se pactó con las empresas constructoras que en caso de pérdidas las asumiría el erario público, es otra muestra más de que para el PP, lo público igual vale para un roto que para un descosido; el rescate a los bancos, cuyos personajes directivos más sonados eran miembros activos y de alto nivel del PP, otro caso para darles de comer aparte, Gürtel, Púnica, Lezo, visita papal, fondos de ayuda a Haití (vergüenza tendría que darles). En fin, solo nos faltaría que el presidente del gobierno fuese efectivamente el consabido M punto Rajoy, para tener cerrado el círculo de la corrupción.
Ahora aduce que no hay dinero para subir las pensiones y sigue insistiendo en que ahorremos mediante fondos de pensiones. ¿Pero de verdad está hablando para los trabajadores españoles? ¿Acaso no se entera de la precariedad de los salarios? ¿Quién puede ahorrar tal y como están subiendo los bienes de consumo y de alimentación? Las compañías rentables de gas y electricidad que fueron privatizadas por los distintos gobiernos, no fuera a ser que los privatizadores se quedaran sin su puesto en los consejos de administración, eran un patrimonio indispensable para extender la solidaridad a todos los hogares. Y, por motivos de interés estrictamente personal las malvendieron. Lo que demuestra a favor de quienes gobiernan.
Hay quien dice que hay que pagar mucho a los políticos para que vengan los mejores. ¿De verdad se creen que en España no hay nadie mejor? ¡¡El 17, todos a una!!
 

Las cuentas claras