2013

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Te esperábamos, querido. Agotada la paciencia y prácticamente la esperanza, cada segundo de cuenta atrás hasta tu llegada se hacía un mundo. Y las desgracias seguían sucediéndose. Hasta el final. Siempre tenemos el deseo de que el nuevo sea mejor que el anterior, pero pocas veces era tanta la necesidad. Por eso te esperábamos con ganas, casi con ansiedad, anhelantes de que al dar la vuelta a la hoja del calendario quedase atrás tanto malo que nos ha hecho más profundas las arrugas de la frente y más oscuras las ojeras; haciendo de nosotros una máscara triste que no sabemos cuándo podremos quitarnos.

Con el poquito de fe que nos queda, al que nos aferramos porque nos va la vida en ello, hemos deseado prosperidad a quienes nos rodean. De corazón, queremos que mejore su situación, que la fortuna les roce al menos, que tengan el bienestar que merecen. La tranquilidad que les ayude a seguir cada día. Que sean felices y contagiosos en su entusiasmo.

Dicen que no nos vas a dar alegrías. Que nos lo vas a hacer pasar mal. Al menos seis meses de sufrimiento, vaticinan. Después, solo quizá, alguna buena noticia. No queremos creerlo. Si hasta los supersticiosos se encomiendan a tus bondades venideras. Te hemos recibido con vivas y copas en alto. Aún son visibles los restos de tu fiesta de bienvenida. Por ganas no será. La sonrisa pintada en la cara y los buenos propósitos en la cabeza. Seguir creciendo, aprendiendo, mejorando. Ser más pacientes, más amables o más comprensivos. Seguir disfrutando a cada ocasión o aprender a hacerlo. La intención es poner todo de nuestra parte.

Confiamos en este comienzo. Una oportunidad de recomponer lo que se ha ido resquebrajando. Aunque no estemos seguros de saber cómo hacerlo o siquiera de que esté en nuestras manos. Parecemos agotados por momentos, pero nos quedan fuerzas. No somos de los que se rinden. Sabemos luchar y sabemos levantarnos. Intentaremos no hacerlo impulsados por la rabia, pero no dudes de que así será si no nos dejan otra opción. Somos más fuertes de lo que a veces parecemos. Y más solidarios. Y más generosos. Y más valientes. Y más héroes. Estamos más unidos de lo que pensamos y por nuestras buenas causas nos dejamos la piel. Estamos decididos a que este sea nuestro año.

Tenemos toda la ilusión depositada en ti. No nos defraudes. Por favor.

2013