La ciudad del caos

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El gran número de obras que se están llevando a cabo en nuestra ciudad –y que, en muchos casos, no dudo de su conveniencia– hacen de ésta una urbe inhabitable y repelente a la estancia en ella. Y es que, aunque sea obligados por las circunstancias (elecciones a la vista), no es de recibo actuar en tantas cosas a la vez, lo que complica sobremanera la via normal e impide una visión concreta de lo que se hace, ya que todo se confunde en una masa donde es imposible resaltar actuaciones individuales. Ahora mismo es un auténtico caos para todos, vecinos o visitantes. A cada momento se producen cortes de tráfico (normalmente, sin avisar), variaciones en el sentido de la circulación, prohibiciones de aparcar (con posible multa), carencia de señalizaciones adecuadas, ausencia prácticamente absoluta de agentes de la circulación etc., hacen de Ferrol una urbe nada grata parar estar en ella, al revés de lo que se pregona pretender conseguir. La manía de hacer las cosas al revés.

 

La ciudad del caos