UN RACING BRILLANTE

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Los discípulos de José Manuel Aire insuflaron ayer nuevos bríos a la afición con un encuentro en el que el cuadro verde se mostró exultante y en el que no desperdició ninguna oportunidad, ni en ataque ni en defensa. Y lo hizo al que, hasta ayer, era el líder de la categoría a través de un juego consistente, en el que no dio cuartel en todo el campo, como prueba el hecho de que el rival no fuese capaz de tirar ni una sola vez a la puerta local. Necesitaba el conjunto esta victoria para que su confianza prosperase después de ver cómo puntos que se consideraban ganados en los encuentros precedentes se le escapaban de las manos en los últimos compases. No le falta razón a Aira al afirmar que partidos como los de ayer demuestran que el Racing es capaz de enfrentarse a los mejores y jugar un papel trascendental en Segunda B. Su lectura es la correcta ante un conjunto brillante y palpitante.

UN RACING BRILLANTE