El bipartidismo imperfecto

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Hace años se acuñó esta definición: bipartidismo imperfecto. Era la manera de reseñar como dos grandes partidos, PSOE y PP, eran las dos principales expresiones políticas de los votantes. Y eso lleva a analizar lo que está pasando en estos tiempos con la aparición de partidos “satélites”. Si la derecha no se hubiera fragmentado los resultados de las elecciones habrían sido distintos. Es decir, el PP hubiera obtenido más votos pisando los talones al PSOE e incluso sobrepasándole en algunos lugares.

Pero el empuje de Vox, que no deja de ser una escisión del ala dura del PP, ha supuesto el peor enemigo de la derecha. Sí, porque quitando votos al PP, debilita la opción política de derechas. También Ciudadanos ha contribuido a esa mengua al situar Rivera a su partido en el ala derecha del espacio político. El caso es que tanto Vox como Ciudadanos se han convertido en meros apéndices del PP,. Tanto Abascal como Rivera pretendían dar el sorpaso al PP, pero se han quedado en frágiles muletas.

No es excesivamente relevante el poder municipal y autonómico obtenido por Ciudadanos, en realidad casi se limitan a ser compañeros de viaje del PP. Lo mismo se puede decir de Vox. Así que imagino que en algún momento los votantes de la derecha tendrán que hacer una reflexión sobre la utilidad de su voto. Mientras el voto esté fragmentado difícilmente la derecha volverá a gobernar España. De la misma manera que el que hace unos años muchos votantes de izquierda se escaparan a Podemos supuso un debilitamiento del PSOE y la dificultad de gobernar.

Es más, aunque Podmeos ha perdido fuelle, es decir, ha obtenido un mal resultado en las elecciones generales, aún conserva suficientes votos como para dificultar que una opción política como el PSOE pueda gobernar con cierta comodidad. Estos días vemos como los dirigentes del PSOE buscan la formula para que Sánchez gobierne sin demasiadas hipotecas. 

La pregunta que cabe hacerse es si realmente la sociedad española es más plural o simplemente la fragmentación del voto ha venido a complicar las cosas. Hay quien añora el bipartidismo imperfecto, y hay quienes creen que la aparición de nuevos partidos es muestra de esa pluralidad de nuestra sociedad. En mi opinión, hasta ahora la aparición de “satélites” no ha resuelto ningún problema y ha complicado los que había. A la vista está.

El bipartidismo imperfecto