Insemina, que algo queda

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Dice Ribera “el Lumbrera” que debe legalizarse el uso de los vientres de alquiler. Estoy de acuerdo. Pero por eso de la igualdad, mal asimilada, el Lumbrera se ha quedado corto. Creo que también deberían legalizarse las pollas de alquiler, para no recurrir a semen obtenido de un frío modo onanista, y conservado en nitrógeno líquido, que aun lo hace todavía más frío, si cabe. El método de las pollas de alquiler, evitaría casos como el del inglés estéril, al que su esposa premió con tres hijos de quién sabe quién, la muy… jeta. Sostengo que, por igualdad, también deberían legalizarse, las nalgas de alquiler, y no dejar a nadie fuera de ese derecho inalienable. ¿Recuerdan el caso de aquel filipino embarazado? Al final eran gases, pero durante algún tiempo fue toda una ilusión mediática; y además ¿quién no cree en los milagros? La Historia está cuajada de ellos. Tras reflexionar, hoy mismo trasladaré al Lumbrera estas ideas mías y, por razonables, las asuma y lleve al Parlamento. ¿Qué tal?

Insemina, que algo queda