¿Cuántas asambleas hay que ganar?

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Cuántas asambleas hay que ganar? Besteiro liderará el socialismo gallego con la legitimidad de la democracia. Porque bajo la máxima de un militante un voto nadie puede cuestionar los liderazgos que nacen de la votación en urna, libre y secreta. Razón por la que el portavoz parlamentario, Abel Losada, ya puso su cargo a disposición de la nueva dirección. Pero en ocasiones no falta el pésimo ejemplo de quien se ata a la silla. Como la portavoz del grupo municipal de Ferrol, Natividad González. A pesar de que el grupo es del partido, el partido de sus militantes y los militantes también eligieron en votación en urna, libre y secreta una nueva dirección local. Cuántas asambleas más tiene que ganar esa ejecutiva para que esa portavoz acate la democracia? O lo que es igual, cuántas asambleas más tiene que perder Natividad González para poner su cargo a disposición del partido? La regeneración es un clamor de las bases. Pero es imposible proyectar nada bueno con una portavoz hipotecada por su supervivencia desde Fernando Blanco, luego contra Bonifacio, siguiendo al amparo de Dopico, después contra Irisarri y ahora alentando una guerra sin cuartel, asamblea tras asamblea pero perdiendo siempre, contra la nueva ejecutiva de Beatriz Sestayo. Semejante concepción patrimonialista del partido no se corresponde con los tiempos en los que la militancia está llamada a más que pagar una cuota. El partido pertenece a los militantes y éstos ya se pronunciaron varias veces a favor de la ejecutiva ferrolana. Siempre me pregunto si Beatriz Sestayo fuese un hombre si se vería tantas veces sometida a la presión de acreditar continuamente su trabajo inagotable, su proyección innegable y el respaldo absoluto de su militancia. Cuántas veces más tendrá que ganar para llevar a cabo el proyecto político de su ejecutiva como cualquier otro Secretario General? Cuándo una portavoz empeñada en hacer más oposición a su propia Secretaria General que al alcalde del PP de Ferrol pondrá su cargo a disposición de la nueva dirección local de su partido? Para qué hemos conseguido la democracia interna? Pues para ejercerla con respeto y honestidad. Quien pierde pone su cargo a disposición por respeto al ganador y por honestidad con uno mismo. Lo contrario es otra forma de corromper la política.

 

¿Cuántas asambleas hay que ganar?