Con un par

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El Papa Francisco demuestra ser muy valiente en el caso de los Obispos Chilenos que aunque hay quien opina que es un insensato, yo creo que no. 
Como saben citó a todos, y juntos, los obispos y cardenales chilenos en el Vaticano por el repugnante asunto del sacerdote Karadima, condenado por pedofilia y protegido en el silencio por varios obispos, incluido Barros amigo personal y de confianza del Papa al que defendió hasta que le demostraron su participación en el encubrimiento del caso en la reunión que tuvo con las victimas (no estaba prevista) en su visita a Chile y le reclamaron tomase medidas. 
Al terminar tal reunión es cuando se desencadena todo el proceso y el Papa pide públicamente perdón y promete actuar. 
De regreso al Vaticano, según cuentan, el Papa estaba triste, desolado y enfadado, reaccionando días más tarde (luego, la meditó) y decidió convocar a toda la Curia Chilena. 
En esa reunión estuvo (por lo que se sabe, que es poco) muy duro con todos y a la salida los obispos leyeron un comunicado en el que además de pedir perdón, anunciaron su renuncia al cargo, que ahora el Papa ha de aprobar. 
O bien todas o algunas, y hará bien en aceptar todas, porque se está jugando su credibilidad y liderazgo y, por tanto, el de toda la Iglesia Católica, aún a riesgo de que algún inocente, sí es que lo hay, pague por los pecadores.  
Sobra esa parte de la jerarquía que esconde sus miserias detrás de la Iglesia amparándose en ella y se cree por encima del bien y del mal. Ya está bien de ocultar los escándalos. Ya está bien de la hipocresía que culpa a las víctimas. 
La tolerancia ha de ser 0,00 y los escándalos hay que cortarlos de raíz, con energía. Perdemos, cada día más, nuestro ya escaso liderazgo moral  por culpa de las maniobras de los más reticentes que, como siempre, intentan dejar en ridículo al Papa. 
Si la Iglesia ya estaba rota, este caso puede ser la definitiva, o el paso necesario a un profundo cambio que no tiene que afectar a lo Teológico. Nuestros Obispos, callados; salvo el silente Blázquez que ha apoyado al Papa. 
Papa Francisco, ¡sí señor, con un par!

Con un par