EL PECHO

|

Escandalizarse hoy en día porque una mujer exhiba un pecho ya resulta chocante en general; hacerlo porque esa mujer esté alimentando a un lactante sugiere una cierta perversión mental en quien se escandaliza. Claro está que en determinados círculos cerrados, estrechos, casi claustrofóbicos, oscuros, antiguos y escleróticos, puede llegar a entenderse que algo tan natural, hermoso y tierno como que una madre amamante a su hijo recién nacido moleste a alguien (espero que no a la mayoría). También es posible que sea el signo de los tiempos, ahora que los aguiluchos vuelan por doquier, las esvásticas se exhiben sin pudor incluso en colegios públicos y se asaltan actos políticos a la vista de todo el mundo. Siempre se ha dicho que construir cuesta mucho y destruir solo un instante. Últimamente estamos cerrilmente empeñados en destruir incluso la convivencia más elemental. Episodios como el del pecho demuestran hasta qué punto podemos llegar a perder el sentido común.

 

EL PECHO