OJO: LA VISTA ENGAÑA

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Yes que muchos de los “voceros” del Gobierno insufrible que padecemos ven lo que quieren mirar. Usan el anteojo, el catalejo o ven desde la ventana, lo que les gusta o lo que, en el libro de instrucciones que Génova reparte todas las mañanas, es bueno destacar.
Y así ponen el acento en los brotes que ven crecer a su alrededor (y que el resto ni nota) o comulgan con las ruedas de molino que intentan colar desde los diferentes púlpitos que sirven de altavoz a la política marianista.
¿Un ejemplo? Pues mientras los bomberos se quejan de improvisación en el triste suceso ferroviario sufrido a las afueras de Compostela otros tienen otra música y se ponen magníficos repitiendo la letra que conviene al poder. Resulta que la verdad es tozuda y te enteras de que los servicios públicos de auxilios los forman “una maraña de empresas que se reparten los distintos escalones de emergencia. Una firma, por ejemplo, gestiona bomberos, helicópteros y evalúa la eficacia del dispositivo. Tres sociedades se ocupan de los parques comarcales de bomberos y una firma de publicidad está al frente de la gestión de llamadas del 112”. O sea, que el servicio de atención a las emergencias se entregó a empresas privadas. Ojo que la vista engaña, tíos, pues las ambulancias, bomberos, sanitarios y demás personal tienen unos jefes que no están en San Caetano.
Y mientras te cuentan que la crisis está vencida y esto va bien gracias a la exportación y el turismo, te enteras de que lo que de verdad creció es la explotación laboral.
¿Ejemplos?
María, camarera gallega, cobra quinientos euros triplicando las horas laborales que señalan su contrato de tres meses. En un hotel de playa con jornadas que suman ciento diez horas a la semana pagan ochocientos euros. Además les deben tres mensualidades.
 CCOO denuncia que en el sector turístico el empleo creció un 0,4% (precario en su mayoría) y que los abusos son de sobra conocidos mientras las inspecciones son algo que nadie conoce.
Un veterano inspector de Trabajo explicó que “nos tienen haciendo inspecciones a chiringuitos, hamaqueros de playa y mercadillos en lugar de ir por los hoteles donde son ilegales, con demasiada frecuencia, las jornadas laborales”.
Pero, eso si, compañeros, el PP –como empresa¡– paga como dios. ¿Ejemplos? Los despidos de Bárcenas y Páez.
Eso es tener ojo, ¿eh?

OJO: LA VISTA ENGAÑA