La corrección política mató a Walt Disney

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Años y años tratando de saber cómo es posible que cuando Penélope Cruz grita “¡Peeeedroooo!” en vez de aparecer un cabrero, surge Almodóvar y no había forma de aclararlo. Era todo un misterio y más siendo ella una chica de cuento. Cuento comunista, puesto que cuando se hace una pupita, se va a uno de los hospitales más caros del mundo para que se la curen. Pero, al fin, se ha resuelto el enigma. Su boquita ha desvelado el misterio: “Cuando leo cuentos a mis hijos por la noche, cambio los finales siempre. Que les jodan a Cenicienta, a la Bella Durmiente y a las demás”. ¡Pobres niños! Sus compañeros del cole los verán como bichos raros; para todos ellos la Cenicienta y la Bella Durmiente fueron felices y comieron perdices, mientras que para los Bardem Cruz boy’s serán dos mujeres que rechazaron a un príncipe para dedicar su vida a luchar por el empoderamiento. ¡Qué mala suerte que te toque ser políticamente correcto!

 

La corrección política mató a Walt Disney