Como conejos

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Frente a las tres encíclicas de Benedicyo XVI: Deus Caritas Est, Spe Salvi, y Caritas In Veritati, que no seré yo quien les quite importancia, el papa Francisco no ha tenido tiempo de expresarse con ninguna propia sobre  cosas de la fe. Sea porque encontró el Vaticano hecho unos zorros en algunos asuntos, a los que hizo frente con valor y cordura, o porque no le ha llegado la necesaria iluminación. Pero no ha dejado de pronunciar pensamientos claros, rotundos,  y con sentido común, acerca de temas tales como aquello de “tener hijos para el cielo” relativo al matrimonio.
Claro que está de acuerdo con eso; pero también que “no se es mejor cristiano por tener hijos como conejos. Hay que ser responsables”.
Quizá un día veamos una que comience diciendo Quomodo Lepus (como conejos), explicando algunas cosas, en lugar de estigmatizar, como otros, el uso de condones y la píldora del día después. Sería la leche.

 

Como conejos